En una jornada marcada por la tensión política y fuertes protestas en las calles de Buenos Aires, el senado argentina aprobó durante la madrugada de este jueves la controvertida reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei. La votación, que resultó en un empate técnico de 36 votos, tuvo que ser definida por la vicepresidenta y titular de la Cámara Alta, Victoria Villarruel, inclinando la balanza a favor del oficialismo en una sesión que se extendió por más de 20 horas.
Lo que hoy es noticia representa un giro fundamental para la administración de Milei, ya que la aprobación en lo general de la 'Ley Bases' y el paquete fiscal otorga al Ejecutivo las herramientas legales necesarias para iniciar su plan de desregulación económica. Sin embargo, lo nuevo en este proceso es que el texto no fue aprobado tal cual llegó de la cámara baja; el senado argentina introdujo cambios significativos para asegurar los votos de la oposición dialoguista, lo que obliga a que el proyecto regrese a la Cámara de Diputados para una última revisión.
Entre los puntos más polémicos que han quedado validados se encuentran la extensión del periodo de prueba para nuevos empleados, que podría llegar hasta los seis meses (e incluso un año en empresas pequeñas), y la eliminación de multas por falta de registro laboral, una medida que el gobierno defiende como un incentivo para la formalización, pero que sindicatos critican duramente. No obstante, en las negociaciones de último minuto, se retiraron propuestas como la eliminación de las cuotas solidarias de los sindicatos, un punto de fricción que amenazaba con descarrilar la sesión.
Para el lector en México, este proceso guarda ciertas similitudes con las reformas estructurales de liberalización económica discutidas en años previos, donde la flexibilidad laboral se presenta como el eje para la atracción de inversión extranjera en un contexto de alta inflación. Lo que falta por confirmar es si la Cámara de Diputados aceptará las modificaciones impuestas por los senadores o si intentará insistir en la redacción original del proyecto. Por ahora, Javier Milei anota su primera gran victoria legislativa, aunque el costo político se refleja en un país dividido y una economía que aún no muestra signos claros de recuperación tras el ajuste fiscal.


