La próxima película del director Joseph Kosinski, titulada simplemente 'F1', promete llevar a los espectadores al centro de la acción con un nivel de realismo nunca antes visto en el cine de automovilismo. Para lograr esta hazaña, la producción no se limitó a efectos de estudio tradicionales, sino que trabajó en estrecha colaboración con el equipo de Formula One Media & Broadcast Center, el organismo encargado de las transmisiones oficiales de la categoría, para capturar cada matiz sonoro del Gran Circo.

Liderados por especialistas como Tim Bampton, director de entrega de contenido, y Emma Penney, gerente de ingeniería de audio y radiofrecuencia, el equipo técnico tuvo un acceso sin precedentes a las pistas durante los fines de semana de carrera. Wendy Hendrickx, jefa de producción en vivo, también desempeñó un papel fundamental en la coordinación para integrar el material sonoro real —desde el rugido de los motores hasta las comunicaciones por radio— con las imágenes captadas por cámaras de última generación instaladas en los monoplazas.

El objetivo de Kosinski, quien ya demostró su maestría en el manejo de la tensión técnica con 'Top Gun: Maverick', es que la audiencia experimente una descarga de adrenalina pura. Elementos auditivos específicos como el descenso de marchas en las frenadas bruscas, el roce de los neumáticos sobre la grava y el estruendo de los motores V6 híbridos son los componentes que otorgan a la película su sentido de escala. Incluso los cánticos y el clamor de las multitudes en las gradas fueron grabados en escenarios reales para asegurar una fidelidad absoluta.

Para el público mexicano, un país donde la Formula 1 ha alcanzado niveles de popularidad históricos gracias a la destacada carrera de Sergio 'Checo' Pérez, este nivel de detalle resulta especialmente relevante. La producción aprovechó la infraestructura técnica que normalmente se utiliza para las transmisiones globales de televisión, permitiendo que el diseño de sonido sea un reflejo fiel de lo que los aficionados escuchan cada domingo, pero potenciado para la experiencia cinematográfica.

Esta colaboración marca un hito en la relación entre el deporte y la industria de Hollywood, utilizando metraje de cámaras auténticas y audio directo de las pistas para construir una experiencia inmersiva. Con este enfoque, 'F1' se posiciona no solo como un drama de ficción, sino como un homenaje técnico a la potencia y la complejidad tecnológica que define a este deporte a nivel mundial.