El gobierno de Rusia, a través de sus canales oficiales de comunicación, ha rechazado de manera categórica las recientes acusaciones provenientes de la Unión Europea sobre el presunto uso de un dron para vigilar un portaaviones francés. Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, tildó estas afirmaciones de "absurdas", subrayando que las sospechas carecen de evidencia técnica sólida y se basan únicamente en la proximidad geográfica de embarcaciones rusas.

La controversia escaló luego de que autoridades navales europeas reportaran la presencia de un dispositivo aéreo no tripulado operando en el perímetro de seguridad de una de las embarcaciones más emblemáticas de la Armada de Francia. Según la versión difundida por fuentes continentales, la sospecha recae sobre Moscú debido a que un buque ruso se encontraba navegando en aguas internacionales cercanas en el momento del avistamiento. Para los servicios de inteligencia europeos, esta coincidencia sería prueba suficiente de una operación de vigilancia deliberada.

Desde Moscú, la respuesta ha sido de total desmentido. El Kremlin enfatizó que la presencia de sus buques en zonas de tránsito internacional es una actividad legal y rutinaria que no debe interpretarse como una provocación. Asimismo, sugirieron que este tipo de retórica busca alimentar la tensión en un contexto de relaciones ya fracturadas entre Rusia y los países miembros de la OTAN. Rusia sostiene que el despliegue de tecnología de drones es una práctica común en diversas fuerzas armadas y que señalar a su país sin peritajes concluyentes es un ejercicio de especulación geopolítica.

Este incidente se suma a una lista creciente de roces diplomáticos y militares en el espacio marítimo europeo, los cuales mantienen en alerta a la comunidad internacional. Para México, este escenario es seguido con atención desde la Secretaría de Relaciones Exteriores, ya que cualquier incremento en las hostilidades entre potencias nucleares tiene repercusiones directas en la volatilidad de los mercados energéticos y en la estabilidad de las rutas comerciales globales, factores que inciden directamente en la economía nacional.

Por el momento, no se han presentado pruebas forenses del dispositivo interceptado ni se ha logrado confirmar el punto de despegue del mismo. Mientras tanto, Francia ha reforzado sus protocolos de vigilancia aérea en torno a sus flotas para evitar nuevas incursiones de dispositivos no identificados en sus perímetros tácticos.