La era de las búsquedas web tradicionales, diseñadas exclusivamente para el consumo humano, está llegando a su fin para dar paso a un ecosistema dominado por máquinas. En un entorno donde gigantes tecnológicos como Google, con sus resúmenes de IA, y Microsoft, a través de la integración de GPT en Bing, han comenzado a transformar la navegación digital, surge una propuesta que promete redefinir el acceso a la información para el sector empresarial. Nimble, una compañía especializada en infraestructura de datos, ha anunciado el lanzamiento de su 'Agentic Search Platform', un sistema diseñado para convertir el contenido de la web pública en datos confiables y listos para la toma de decisiones estratégicas.
Este ambicioso lanzamiento viene respaldado por una ronda de financiamiento Serie B de 47 millones de dólares liderada por Norwest, con la participación estratégica de Databricks Ventures y otros actores clave del sector. Con esta nueva inyección de capital, la empresa alcanza un financiamiento total de 75 millones de dólares, consolidando su relevancia en el mercado global de la inteligencia artificial.
El objetivo central de Nimble es resolver uno de los cuellos de botella más críticos de la tecnología actual: las alucinaciones y la falta de precisión de los modelos de lenguaje de gran escala (LLM). Si bien los modelos actuales son cada vez más sofisticados, su capacidad de razonamiento suele verse limitada por información externa incompleta o difícil de verificar. La plataforma de Nimble elimina esta 'brecha de incertidumbre' al proporcionar una capa de datos gobernada que busca, navega y valida información de internet en tiempo real, presumiendo una precisión del 99%.
Uri Knorovich, cofundador y CEO de Nimble, recordó en una entrevista reciente cómo su visión fue inicialmente recibida con escepticismo. 'Cuando fundamos esta empresa, les dije a los inversionistas que la web está construida para humanos, pero las máquinas se convertirán en los primeros ciudadanos de la red', afirmó. Aunque en su momento fue calificado como demasiado visionario, la realidad actual demuestra que las empresas necesitan sistemas autónomos capaces de procesar la red de manera estructurada.
Para el mercado corporativo, esta tecnología representa un salto cualitativo. No se trata simplemente de encontrar información, sino de contar con un flujo de datos auditables que puedan integrarse directamente en los flujos de trabajo de inteligencia artificial, permitiendo que las organizaciones mexicanas y globales operen con un nivel de certeza que hasta ahora era inalcanzable en el entorno abierto del internet público.


