En el marco de uno de los casos criminales más impactantes en la historia moderna del Reino Unido, el productor periodístico Ed Fraser ha revelado detalles inéditos sobre su encuentro con Ian Huntley. Huntley, quien conmocionó al mundo tras el asesinato de las niñas Holly Wells y Jessica Chapman en 2002, mantuvo una fachada de inocencia que, según Fraser, comenzó a desmoronarse durante una entrevista clave. Este caso, conocido internacionalmente como los 'Asesinatos de Soham', sigue siendo un referente de la manipulación sociópata en la crónica negra.
Fraser relata que su primer contacto con Huntley ocurrió precisamente en la escuela primaria donde las pequeñas estudiaban. En aquel entonces, Huntley se desempeñaba como el conserje del plantel, una posición que le otorgaba lo que el productor describe como una 'autoridad tranquila'. Este empleo no solo le facilitaba el acceso a todas las instalaciones, sino que le permitía integrarse en el tejido social de la comunidad, ocultando al 'monstruo interior' bajo un uniforme de trabajador de confianza.
Durante los días de la desaparición de las menores, Huntley se mostró dispuesto a colaborar con los medios, una táctica común entre ciertos criminales para monitorear el avance de las investigaciones. Sin embargo, Fraser destaca comportamientos que hoy califica de perturbadores. Entre ellos, menciona la extraña transformación de Maxine Carr, pareja de Huntley en ese momento, quien pasó de ser una colaboradora escolar a mostrar una actitud errática y sospechosa frente a las cámaras.
El punto de quiebre, según el testimonio del productor, ocurrió con un desliz verbal de apenas cinco palabras. Este error en su discurso sembró la primera semilla de duda real sobre su coartada. Mientras Huntley intentaba proyectar la imagen de un vecino preocupado, su lenguaje corporal y sus contradicciones sugerían una realidad mucho más siniestra. Para el público mexicano, este caso resuena con tragedias locales donde figuras con autoridad en instituciones educativas han abusado de su posición, subrayando la importancia de los protocolos de seguridad en los planteles escolares.
La narrativa de Fraser no solo aporta una visión histórica sobre el proceso de captura de Huntley, sino que sirve como una advertencia sobre la frialdad de quienes buscan el protagonismo mediático para encubrir sus crímenes. La detención de Huntley y Carr finalmente cerró uno de los capítulos más dolorosos para la sociedad británica, pero las revelaciones de quienes estuvieron frente a él demuestran que las señales del mal estaban presentes desde el primer contacto.



