aifa opera: El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, mejor conocido como AIFA, opera actualmente con un déficit de 13 millones de pasajeros respecto a sus proyecciones iniciales de construcción. Según el Instituto Nacional de Investigaciones Jurídico-Aeronáuticas (INIJA), la terminal cerró el periodo de 2025 movilizando apenas 7 millones 58 mil 219 personas, quedando muy lejos de la meta de 20 millones que justificó su edificación. Este desfase técnico pone en duda la efectividad del aeródromo como solución inmediata a los problemas de conectividad en el Valle de México.

Por qué el AIFA opera con 13 millones de pasajeros menos de lo prometido - imagen 1

Este desfase operativo representa un reto financiero considerable para la administración aeroportuaria, ya que el recinto fue diseñado para gestionar hasta 190 mil operaciones anuales. Con la capacidad instalada subutilizada, los datos oficiales indican que el tráfico internacional sigue siendo la asignatura pendiente, representando solamente el 5.5 por ciento del total de usuarios durante el último ciclo analizado. Para los viajeros en México, esto se traduce en una saturación persistente en las terminales 1 y 2 del AICM, que no han visto el alivio logístico prometido originalmente. (Lee también: Así es como inicia ronda comercial con EU y afecta a las empresas.)

La situación del AIFA tiene una relevancia dual para la región. En México, impacta directamente en los costos de operación de las aerolíneas locales y la logística de transporte terrestre. Por otro lado, inversionistas en España y Latinoamérica observan con cautela este desempeño, ya que la conectividad aérea de la capital mexicana es un eje neurálgico para el comercio transatlántico. Un sistema aeroportuario fragmentado y con una terminal principal operando al mínimo de su capacidad reduce la competitividad de México frente a otros hubs regionales como Bogotá o Panamá. (Lee también: Así es como inicia paro magisterial y afecta la jornada en México.)

Los analistas del INIJA subrayan en su informe que es falso que la infraestructura en Santa Lucía haya logrado resolver la saturación del espacio aéreo metropolitano. El análisis técnico sugiere que la falta de conectividad terrestre eficiente y la resistencia de las aerolíneas comerciales por abandonar el centro de la ciudad mantienen al Felipe Ángeles en un esquema de operación marginal. Hasta que no se consoliden las rutas de acceso masivo, el aeropuerto seguirá funcionando como un complemento secundario y no como el eje rector que se planteó en el Plan Maestro. (Lee también: Por qué la presidenta invita al rey Felipe VI y cómo esto cambia todo.)

Lo que sigue ahora para el sector aeronáutico es una revisión de las políticas de incentivos para forzar o motivar el traslado de más rutas hacia el norte del Valle de México. Sin un incremento sustancial en el volumen de pasajeros internacionales y una mejora en los tiempos de traslado desde la Ciudad de México, la brecha entre la inversión pública realizada y el retorno operativo continuará expandiéndose. El éxito del sistema aeroportuario metropolitano queda, por el momento, como un objetivo pendiente de confirmar en los reportes de los próximos trimestres financieros.