El Gobierno de Estados Unidos ha tomado medidas extraordinarias para salvaguardar a sus ciudadanos en territorio mexicano tras la confirmación de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como "El Mencho" y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). A través del Departamento de Estado, se anunció la puesta en marcha de una línea de atención telefónica que operará las 24 horas del día, los siete días de la semana, ante el clima de inestabilidad que impera en diversas regiones del país.
Esta decisión surge como respuesta directa a los brotes de violencia registrados en entidades como Jalisco, Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Colima, luego de que el domingo pasado un operativo federal en Tapalpa, Jalisco, resultara en el abatimiento del capo más buscado. Según informes oficiales, Oseguera Cervantes resultó herido durante el enfrentamiento con fuerzas federales y falleció a causa de sus lesiones mientras era trasladado de urgencia a la Ciudad de México.
El Departamento de Estado subrayó en sus canales oficiales que el centro de atención permanente es parte de su compromiso inquebrantable para "proteger y servir al pueblo estadounidense tanto en el país como en el extranjero". Esta medida refuerza la alerta de seguridad emitida inicialmente el domingo, en la cual se instó a los ciudadanos estadounidenses a refugiarse en sus lugares de estancia y evitar desplazamientos debido a los bloqueos carreteros y la actividad delictiva derivada de la caída del líder criminal.
En el ámbito de la cooperación bilateral, la presidenta de México informó que el Gabinete de Seguridad sostuvo una reunión con el embajador de Estados Unidos. Aunque la mandataria aclaró que este encuentro ya estaba programado antes del operativo en Tapalpa, la coyuntura actual obligó a revisar los protocolos de seguridad conjunta y el estado de la colaboración entre ambas naciones en materia de combate al narcotráfico.
A pesar de la tensión registrada en los días posteriores al operativo, el gobierno estadounidense levantó este miércoles las restricciones de movimiento que habían sido impuestas a su personal diplomático en las zonas afectadas. No obstante, la habilitación de la línea de contacto permanente permanece vigente como una red de seguridad para los miles de estadounidenses que residen o transitan por México, en un momento donde las autoridades mexicanas mantienen un despliegue operativo para contener posibles represalias del grupo delictivo.



