La máxima competición de clubes en el mundo, la UEFA Champions League, ha entrado en su etapa más vibrante tras definirse los cruces de los Octavos de Final. En una ceremonia celebrada en Nyon, Suiza, el destino ha dictado sentencia para los equipos que buscan la gloria continental, dejando como resultado una serie de emparejamientos que bien podrían considerarse finales adelantadas por la jerarquía de los protagonistas.
Sin lugar a dudas, el enfrentamiento que acapara todos los reflectores es el choque entre el Real Madrid y el Manchester City. Este duelo se ha consolidado en los últimos años como un clásico moderno del futbol europeo, enfrentando la mística y los catorce títulos del conjunto merengue contra el poderío táctico y el vigente dominio del equipo dirigido por Pep Guardiola. Para la afición en México, este partido representa el evento más esperado de la temporada, pues ambos clubes gozan de una base de seguidores masiva en territorio nacional que paralizará las actividades para seguir el encuentro.
Por otra parte, el París Saint-Germain (PSG) tendrá un examen de fuego al medirse contra el Chelsea de Inglaterra. Este cruce entre las capitales de Francia y el Reino Unido promete ser una batalla de alto nivel estratégico y económico. El cuadro parisino, liderado por sus figuras mediáticas, intentará superar sus fracasos recientes en estas instancias, mientras que los 'Blues' de Londres buscarán imponer su orden defensivo y su capacidad de resolución en torneos cortos para avanzar a la siguiente ronda.
Asimismo, el FC Barcelona protagonizará uno de los duelos más atractivos al enfrentar al Newcastle United. El equipo inglés, que ha regresado a los planos estelares tras una importante inversión y un crecimiento deportivo notable, pondrá a prueba la madurez del proyecto blaugrana. Este emparejamiento resulta particularmente interesante para el público mexicano, que históricamente ha guardado un vínculo estrecho con el club catalán, y ahora podrá observar si el Newcastle tiene los argumentos necesarios para derribar a un gigante en horas bajas.
En México, la expectativa por estos encuentros suele traducirse en un fenómeno social, donde los horarios matutinos y vespertinos obligan a los aficionados a ajustar sus agendas para no perderse ni un minuto de acción. Los partidos de ida se llevarán a cabo en el mes de febrero, dejando la definición de las llaves para las vueltas en marzo. Con estos enfrentamientos, el camino hacia la Gran Final se vuelve más estrecho, prometiendo emociones fuertes para todos los amantes del balompié internacional.



