La máxima competición de clubes a nivel mundial, la UEFA Champions League, ha definido el destino de los dieciséis equipos que buscarán la gloria continental en la fase de eliminación directa. En una ceremonia celebrada en Nyon, Suiza, el sorteo de los octavos de final arrojó emparejamientos de alto voltaje que han captado de inmediato la atención de la prensa internacional y de los aficionados mexicanos, quienes siguen con fervor el torneo europeo.
El enfrentamiento estelar lo protagonizarán, una vez más, el Real Madrid y el Chelsea. Este duelo se ha convertido en un auténtico clásico moderno de la competición, siendo la tercera ocasión consecutiva en que ambas escuadras se ven las caras en instancias definitivas. El conjunto merengue, máximo ganador histórico del certamen, deberá medir fuerzas ante un equipo londinense que busca recuperar su protagonismo en el viejo continente.
Este choque no es un caso aislado, ya que el sorteo dejó un saldo total de tres enfrentamientos directos entre representantes de LaLiga de España y la Premier League de Inglaterra. Esta tendencia consolida la rivalidad deportiva entre las dos competiciones locales más poderosas del planeta, garantizando un espectáculo táctico y físico de primer nivel para los seguidores del balompié.
Para la afición en México, estos cruces representan jornadas de gran expectativa. El país se ha consolidado como uno de los mercados con mayor audiencia para la Champions League fuera de territorio europeo. Los fanáticos aztecas, que tradicionalmente se vuelcan en apoyo al club blanco o siguen de cerca la intensidad del futbol británico, se preparan para vivir estos encuentros que, debido a la diferencia horaria, se disputarán durante las mañanas y tardes en el territorio nacional.
Con las fechas confirmadas para el mes de febrero y marzo, los equipos tienen ahora el reto de gestionar sus plantillas para llegar en su mejor forma física a estos compromisos. La paridad de fuerzas entre españoles e ingleses será el eje central de una fase donde cualquier error puede significar la eliminación. El camino hacia la gran final está trazado y la emoción por ver quién levantará la 'Orejona' se encuentra en su punto máximo.



