Docentes del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), una de las instituciones educativas de cine más prestigiosas de México y vinculada a la Secretaría de Cultura federal, han conformado oficialmente la Coalición de Trabajadores Académicos del CCC para denunciar las condiciones de precariedad laboral bajo las que operan. La agrupación exige el reconocimiento de sus derechos y la regularización de sus contratos, que actualmente se rigen por esquemas que evaden la Ley Federal del Trabajo.

A través de un comunicado, la recién formada Coalición de Trabajadores Académicos del Centro de Capacitación Cinematográfica, A.C., señaló que, a pesar de desempeñar labores bajo una relación subordinada —con horarios establecidos, programas académicos definidos y directrices institucionales claras—, la mayoría de los docentes son contratados mediante el esquema del Capítulo 3000. Esta figura administrativa, diseñada para la 'prestación de servicios profesionales', omite formalmente la existencia de un vínculo laboral, lo que impide que los académicos generen antigüedad o tengan acceso a prestaciones sociales básicas.

El movimiento cuenta con el respaldo de cerca de 50 firmas de destacados cineastas y académicos que imparten cátedra en la institución. Entre los firmantes se encuentran realizadores de renombre como Maria Inés Roque ('Papá Iván'), Francisco Vargas ('El violín') y Natalia Bruchtein ('Lachatao'), además del cinefotógrafo Juan José Saravia ('Matando Cabos'), la diseñadora de producción Gloria Carrasco y el decano Juan Francisco Urrusti. La magnitud de los nombres involucrados subraya la importancia de la problemática en el corazón de la industria fílmica nacional.

Maria Inés Roque, quien funge como vocera del colectivo, aclaró que el objetivo de la coalición no es establecer una confrontación con la actual dirección del CCC. En su lugar, puntualizó que la solución estructural a esta problemática laboral depende de instancias federales superiores, específicamente de la Secretaría de Cultura y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), las cuales tienen la facultad de modificar los esquemas de contratación y asignar los presupuestos necesarios para plazas formales.

El CCC, fundado en 1975, es uno de los dos pilares de la formación cinematográfica en el país junto con la ENAC. Sin embargo, la persistencia de este modelo de contratación eventual pone en evidencia los retos de estabilidad que enfrentan los centros de formación artística dependientes del Estado. Con esta acción, los docentes buscan sentar un precedente para garantizar un entorno laboral digno que corresponda al prestigio académico y cultural que la institución ha mantenido por décadas.