El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) presentó un análisis detallado sobre el desempeño financiero de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), revelando que la deuda actual con proveedores ha experimentado un crecimiento significativo. Tras revisar más de 25 indicadores financieros reportados ante la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) en el periodo comprendido entre 2018 y 2025, el organismo puso el foco en los retos de solvencia que enfrenta la empresa estatal frente a sus compromisos externos.

¿Qué pasó con las finanzas de la CFE?

Durante el ejercicio 2025, la CFE registró una utilidad neta de 139 mil millones de pesos, lo que representa un crecimiento del 1.8% en comparación con el año anterior. No obstante, el IMCO aclara que este resultado considerado como un “efecto financiero favorable” no responde exclusivamente a una mejora en la eficiencia operativa, sino a la volatilidad del tipo de cambio frente al dólar. La empresa logró pasar de gastos financieros netos por 253 mil 700 millones de pesos en 2024 a reportar ingresos financieros por 30 mil 900 millones de pesos en 2025, gracias a la fortaleza de la moneda nacional.

Estructura de la deuda y liquidez

Al analizar los pasivos, se observa una estrategia de reestructuración en la que el saldo de la deuda a corto plazo disminuyó un 36.0%. Si bien esto otorga una oportunidad de liquidez inmediata para la operación de la paraestatal, el movimiento se vio opacado por un incremento del 10.8% en la deuda de largo plazo. Esta acción, según el análisis, desplaza los compromisos financieros hacia el futuro sin lograr una reducción real en el nivel de endeudamiento total.

¿Por qué importa este incremento?

El punto más alarmante del informe señala que la deuda con proveedores aumentó un 14.6% a nivel anual. Esta cifra es particularmente relevante porque ubica este rubro en su segundo nivel más alto registrado en los últimos ocho años. El retraso en los pagos a proveedores puede generar cuellos de botella en la cadena de suministro y afectar la calidad del servicio eléctrico en el país.

¿Qué sigue?

El reporte del IMCO subraya la necesidad de observar con cautela las utilidades reportadas, pues dependen en gran medida de factores externos. La sostenibilidad financiera de la CFE requerirá de un manejo más estricto de sus pasivos a largo plazo y una estrategia para reducir la dependencia de los ajustes cambiarios para presentar balances positivos.