La Comisión Federal de Electricidad (CFE), la empresa productiva del Estado mexicano, ha dado un giro drástico a su situación financiera al cierre del ejercicio 2025. Según el más reciente informe de la institución, la eléctrica nacional logró obtener una utilidad neta de 139 mil 033 millones de pesos, una cifra que marca un hito en la gestión operativa y financiera de la infraestructura energética del país.
Este robusto superávit financiero contrasta profundamente con el desempeño registrado apenas un año antes. Durante el ejercicio de 2024, la CFE enfrentó un panorama complejo, cerrando con pérdidas netas que ascendieron a los 124 mil 444 millones de pesos. El cambio de tendencia reportado ahora no solo representa una estabilización de las cuentas institucionales, sino una recuperación de más de 263 mil millones de pesos en el balance comparativo entre ambos periodos anuales.
De acuerdo con la información oficial proporcionada por la paraestatal, el motor principal detrás de este resultado positivo ha sido el incremento sostenido en la venta de energía eléctrica. El dinamismo en el mercado nacional, impulsado por una mayor demanda en los sectores industrial, comercial y doméstico, permitió que los ingresos operativos de la empresa se elevaran de manera sustancial, superando los costos de generación y distribución.
La relevancia de estas cifras para la economía mexicana es mayúscula. Al ser la CFE el principal pilar de la seguridad energética de México, su salud financiera impacta directamente en la capacidad de inversión para la modernización de la red eléctrica nacional y en la estabilidad de las tarifas para el consumidor final. Este excedente financiero brinda un margen de maniobra importante para el mantenimiento de plantas generadoras y el fortalecimiento de la infraestructura de transmisión, temas críticos en la agenda pública actual.
Con este reporte, la CFE se posiciona nuevamente con un balance sólido frente a los retos de la transición energética y el crecimiento acelerado de la demanda eléctrica en el país. El resultado positivo al cierre de 2025 sugiere una optimización en los procesos de comercialización y una gestión eficiente de los recursos, factores clave para garantizar el suministro eléctrico en todo el territorio nacional.



