La sombra del escándalo de Jeffrey Epstein vuelve a proyectarse sobre la política estadounidense, esta vez apuntando directamente hacia el expresidente Donald Trump. El representante demócrata Robert García ha alzado la voz de manera contundente, exigiendo que el magnate republicano comparezca ante el Congreso para esclarecer su relación con el fallecido financiero y, sobre todo, para explicar las inconsistencias en los registros oficiales.

En un pronunciamiento que ha sacudido los círculos políticos de Washington, García subrayó la necesidad de que Trump responda bajo juramento por qué existen vacíos en la información disponible. 'Donald Trump debe responder por qué faltan archivos', sentenció el legislador, sugiriendo que podría haber una omisión deliberada de documentos que vinculan al exmandatario con las actividades de Epstein.

Estas declaraciones se produjeron en un momento de alta tensión política, justo en las horas previas al interrogatorio programado para el expresidente Bill Clinton en Chappaqua, Nueva York. La estrategia de los demócratas parece orientada a garantizar que el escrutinio judicial y legislativo no se limite a una sola facción política, buscando que todas las figuras de alto perfil involucradas en el entorno de Epstein rindan cuentas por igual.

Para México, el desarrollo de esta investigación es de suma relevancia. La estabilidad política de Estados Unidos y la integridad de sus líderes son factores que influyen directamente en la relación bilateral, especialmente en temas de seguridad y comercio. Asimismo, el papel de Robert García, uno de los legisladores de origen latino con mayor visibilidad en el Capitolio, resuena entre la comunidad hispana que sigue de cerca la transparencia en los procesos judiciales de figuras que aspiran a ocupar nuevamente la Casa Blanca.

El caso Epstein continúa siendo una de las tramas de corrupción y abuso más complejas de la última década. Mientras los republicanos suelen calificar estos llamados como maniobras de distracción política, la presión demócrata busca forzar una transparencia que, hasta ahora, ha sido parcial. La posible comparecencia de Trump ante el Congreso marcaría un hito en la búsqueda de justicia para las víctimas de la red de tráfico sexual que operó durante años en los niveles más altos de la sociedad estadounidense.