Washington D.C. – La Cámara de Representantes de los Estados Unidos se convirtió este miércoles en el epicentro de una nueva tormenta política que salpica al expresidente Donald Trump. Legisladores del Partido Demócrata lanzaron acusaciones directas contra la pasada administración republicana, señalando un presunto encubrimiento de información crítica dentro de los archivos vinculados al polémico caso del financiero Jeffrey Epstein.
La controversia escaló tras revelarse la ausencia de registros específicos de entrevistas realizadas por el Buró Federal de Investigaciones (FBI). De acuerdo con las denuncias, los documentos faltantes corresponden al testimonio de una mujer que afirma haber sido víctima de agresión sexual por parte de Trump cuando ella era menor de edad. La omisión de estos reportes en los archivos oficiales ha generado suspicacias sobre una posible manipulación de la justicia para proteger la imagen del exmandatario durante su gestión.
Por su parte, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ) reaccionó a los señalamientos mediante un comunicado oficial. La dependencia aseguró que se encuentra en un proceso de revisión exhaustiva de la documentación solicitada, pero negó categóricamente haber actuado de forma indebida o bajo consignas políticas. El DOJ enfatizó que el manejo de los archivos se ha apegado a los protocolos establecidos, rechazando cualquier teoría de obstrucción.
Para México, el desarrollo de estas investigaciones resulta de suma relevancia estratégica. La figura de Donald Trump continúa siendo un eje central en la relación bilateral, especialmente en temas críticos como la seguridad fronteriza, el comercio bajo el T-MEC y las políticas migratorias. Cualquier revelación judicial que afecte la posición política de Trump en Washington tiene repercusiones directas en la agenda exterior mexicana, dada la posibilidad de que el republicano busque nuevamente la oficina oval.
El caso Epstein sigue representando una de las tramas de corrupción y abuso más complejas de la historia reciente en Estados Unidos. Los demócratas han insistido en que la transparencia es fundamental para garantizar que ninguna figura pública, sin importar su rango, esté por encima de la ley. La presión legislativa busca ahora que se liberen las versiones íntegras de las entrevistas para esclarecer el alcance de los vínculos y las acusaciones que pesan sobre el entorno del expresidente.



