La situación geopolítica en el Medio Oriente ha dado un giro drástico este lunes. Las autoridades de defensa civil en Tel Aviv declaran estado de emergencia en todo el territorio de Israel, una disposición oficial que responde directamente a los recientes reportes de operaciones militares dirigidas contra intereses de Irán. Esta medida de excepción, que no se veía en esta magnitud desde hace meses, pone al país en un régimen de alerta máxima operativa y civil.

Lo que diferencia la jornada de hoy de eventos anteriores es la formalización de una alerta nacional total. Mientras que en semanas previas las restricciones se limitaban a zonas fronterizas o del norte, hoy el Comando del Frente Doméstico ha extendido las directrices de seguridad a todo el mapa israelí. Lo nuevo en este seguimiento es la confirmación de que los sistemas de defensa aérea han sido movilizados al 100% de su capacidad, a la espera de una respuesta armada que el gobierno iraní ha calificado como inminente tras el ataque sufrido.

Sin embargo, aún falta por confirmar la magnitud exacta de los daños en territorio iraní y si el ataque fue ejecutado exclusivamente por fuerzas aéreas o mediante el uso de drones de largo alcance. La narrativa oficial de las potencias occidentales se mantiene cautelosa, mientras que en Israel se han suspendido clases y eventos masivos como parte del protocolo preventivo derivado de la declaratoria de emergencia.