En las últimas horas, diversos medios israelíes han difundido información que sugiere un cambio drástico en la estrategia militar de Tel Aviv frente a Teherán. Según estos reportes, la cúpula política de la República Islámica, incluyendo a todos los miembros del gabinete ministerial, habría sido catalogada como "objetivo legítimo" en caso de una respuesta armada. Esta noticia ha encendido las alarmas en las cancillerías de todo el mundo, ante el riesgo inminente de una guerra total en la región de Medio Oriente.
Lo que diferencia la jornada de hoy de reportes previos es la amplitud y la naturaleza de los supuestos blancos. Mientras que anteriormente las operaciones se centraban predominantemente en instalaciones nucleares, bases militares o líderes de milicias aliadas (como Hezbolá o Hamás), el enfoque ahora parece haberse trasladado directamente hacia la estructura administrativa y política del Estado iraní. Sin embargo, es fundamental precisar que hasta el momento no existe una confirmación oficial por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) o de la oficina del primer ministro, Benjamin Netanyahu, sobre esta directriz específica.

