Michoacán vive momentos de profunda incertidumbre y fe tras los recientes cambios en la estructura del crimen organizado. Esta tarde, decenas de personas se congregaron en las calles de la cabecera municipal de Aguililla para participar en una caravana por la paz, buscando el cese de las hostilidades en la cuna del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La movilización, impulsada por la sociedad civil y la Iglesia, ocurre en un contexto de alta tensión tras confirmarse el fallecimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho".
El contingente fue encabezado por Cristóbal Ascencio García, obispo de la Diócesis de Apatzingán, quien estuvo acompañado por diversos sacerdotes de la región de Tierra Caliente. A pesar del carácter pacífico de la caravana, la seguridad fue una prioridad para las autoridades: agentes de la Guardia Nacional y efectivos del Ejército Mexicano resguardaron el trayecto desde vialidades contiguas, manteniendo una presencia disuasiva ante el temor de nuevas agresiones por parte de células delictivas.
La caravana inició alrededor de las 16:30 horas en las instalaciones del Colegio Parroquial y recorrió las principales arterias del municipio hasta concluir en la parroquia local. En dicho punto, se celebró una misa poco después de las 17:00 horas, donde se pidió por la restauración del orden y la protección de las familias de Aguililla, El Aguaje y El Naranjo de Chila.
Esta expresión ciudadana surge como respuesta inmediata a la ola de violencia que azotó la región entre el pasado domingo y lunes. En represalia por la muerte de su líder, integrantes del CJNG atacaron e incendiaron más de 50 vehículos —incluyendo unidades de carga y automóviles particulares— y vandalizaron oficinas gubernamentales en la zona. La magnitud de los ataques obligó al despliegue de más de 200 agentes de la Guardia Civil y la Fiscalía General del Estado (FGE) el pasado martes.
Las fuerzas de seguridad estatales, apoyadas por vehículos blindados y artillados, han trabajado en la limpieza de la carretera estatal Apatzingán-Aguililla, la cual fue bloqueada con los restos calcinados de las unidades siniestradas. Aunque la vía de comunicación ha sido reabierta, la vigilancia permanece intensificada en los puntos estratégicos para evitar que el vacío de poder dejado por "El Mencho" derive en nuevos enfrentamientos armados.



