Dean Windass, recordado como un auténtico "héroe de culto" en el fútbol inglés, ha compartido una desgarradora confesión sobre la fracturada relación que mantiene con sus hijos. El exdelantero, quien fuera pieza clave en la historia del Hull City al anotar el gol del ascenso a la Premier League en 2008, atraviesa uno de los momentos más complicados de su vida personal al lidiar con un diagnóstico de demencia y el rechazo total de su familia.

En una reciente entrevista para medios británicos, Windass abrió su corazón sobre el distanciamiento que vive con sus dos hijos, uno de los cuales, Josh Windass, sigue sus pasos como futbolista profesional en el Sheffield Wednesday. El exfutbolista expresó su profundo temor de que sus hijos estén replicando los mismos errores de comunicación y orgullo que él cometió años atrás, especialmente aquellos que marcaron la relación con su propio padre antes de que este falleciera.

Para el público en México, es importante contextualizar que Dean Windass es una figura emblemática del balompié británico de finales de los 90 y principios de los 2000. Aunque no alcanzó el estrellato mundial de figuras contemporáneas, su carisma y potencia goleadora lo convirtieron en un referente de la máxima categoría inglesa. Su situación actual pone de relieve una problemática creciente en el deporte de alto rendimiento: los daños neurológicos a largo plazo sufridos por exjugadores, un tema que también ha resonado en el fútbol mexicano tras diversos estudios sobre los impactos en la cabeza.

El conflicto familiar, descrito como un "asunto privado", ha llevado a que sus hijos corten todo lazo con él en un momento de extrema vulnerabilidad. Esta situación se vuelve más dramática dado el estado de salud de Windass, quien ha sido transparente sobre su deterioro cognitivo y las batallas previas que ha librado contra la depresión. Según el exjugador, el silencio de sus hijos es una carga emocional que se suma a la lucha diaria contra una enfermedad que borra recuerdos y capacidades.

"Mi mayor miedo es que se den cuenta de las cosas demasiado tarde, tal como me pasó a mí", señaló Windass, haciendo referencia al ciclo de arrepentimiento que suele acompañar a las pérdidas familiares cuando quedan asuntos pendientes. El caso de Windass ha generado una ola de empatía en el Reino Unido, reabriendo el debate sobre el apoyo que reciben los atletas retirados tanto en el ámbito de la salud física como en el acompañamiento emocional tras finalizar sus carreras profesionales.