En la era del streaming, donde producciones de alto presupuesto como 'Bridgerton' y 'Game of Thrones' dominan las pantallas mexicanas, la perfección visual es una de las mayores promesas para los espectadores. Sin embargo, ni siquiera las producciones multimillonarias están exentas de errores humanos que rompen la ilusión de viajar en el tiempo. El portal Hollywood Reporter destacó recientemente cómo los fanáticos, armados con pantallas de alta definición y mucha paciencia, han logrado identificar anacronismos que han pasado desapercibidos incluso para los editores más experimentados.

Uno de los casos más comentados en redes sociales ocurrió en la exitosa serie de Netflix, 'Bridgerton'. Ambientada en la era de la Regencia en Londres, los seguidores de la serie no tardaron en señalar la presencia de líneas amarillas modernas pintadas en el pavimento de las calles, así como señales de estacionamiento que claramente no pertenecían al siglo XIX. Estos detalles, aunque minúsculos, se volvieron virales en plataformas como TikTok y X (antes Twitter), donde los usuarios suelen compartir este tipo de hallazgos con un toque de humor y sarcasmo.

Por otro lado, el precedente más famoso en la historia reciente de la televisión sigue siendo 'Game of Thrones' de la cadena HBO (ahora Max). Durante su última temporada, un vaso de café de una conocida cadena internacional apareció sobre una mesa frente al personaje de Daenerys Targaryen, desatando una ola de memes a nivel global. Poco después, en el episodio final de la serie, se avistaron botellas de agua de plástico escondidas detrás de las sillas de los personajes en una escena crucial. Estos 'gazapos' o descuidos demuestran que, a pesar de contar con equipos de postproducción de primer nivel, la presión por las fechas de entrega en la industria actual puede jugar malas pasadas.

Para los directores y escenógrafos, estos incidentes representan un desafío constante en la reconstrucción histórica, la cual requiere una atención al detalle casi obsesiva. Un solo objeto moderno en el encuadre puede romper la 'suspensión de la incredulidad' del público, ese pacto invisible donde el espectador acepta la realidad ficticia propuesta. No obstante, para los seguidores, encontrar estos errores se ha convertido en una especie de deporte digital, confirmando que, en la actualidad, nada escapa a la mirada de águila de los fans.