En la era de la televisión de alta definición, la precisión histórica se ha convertido en un desafío monumental para las casas productoras. Según reporta Hollywood Reporter, ni las producciones más costosas y aclamadas de la industria del entretenimiento están exentas de errores que rompen la magia de la época que intentan retratar. Lo que antes podría haber pasado desapercibido en una pantalla de baja resolución, hoy es captado instantáneamente por seguidores minuciosos que no perdonan ni el más mínimo detalle.
Uno de los casos más emblemáticos ocurrió en la temporada final de 'Game of Thrones' (Juego de Tronos), la épica serie de HBO que goza de una inmensa base de seguidores en México. En una escena clave celebrada en Invernalia, un vaso de café moderno apareció sobre una mesa frente a Daenerys Targaryen. El descuido se volvió viral en cuestión de minutos, generando una oleada de memes y obligando a la plataforma a editar digitalmente el episodio para eliminar el objeto de las versiones posteriores.
La serie de Netflix, 'Bridgerton', tampoco se ha librado de estos tropiezos. A pesar de su impecable diseño de vestuario y su opulenta ambientación en la era de la Regencia británica, los espectadores mexicanos y de todo el mundo señalaron rápidamente la presencia de líneas amarillas modernas pintadas en el pavimento de las calles de Bath, un elemento vial que claramente no existía en el siglo XIX. Asimismo, en algunas tomas se han avistado tapas de alcantarillas y letreros de telecomunicaciones que la producción olvidó cubrir o remover.
Estos errores, conocidos técnicamente como anacronismos, demuestran que el nivel de exigencia del público ha crecido a la par de la tecnología. En la serie 'Downton Abbey', una fotografía promocional causó revuelo al mostrar una botella de plástico sobre una chimenea de principios del siglo XX. Para los expertos en cinematografía, estos incidentes subrayan la presión constante que enfrentan los departamentos de arte en producciones de gran escala, donde el ritmo de grabación a veces supera la capacidad de revisión detallada.
Finalmente, este fenómeno resalta el poder del 'ojo de águila' de los fans en redes sociales. Para plataformas como Netflix y Max (anteriormente HBO Max), que dominan el mercado de streaming en México, estos descuidos son recordatorios de que, en la era digital, la inmersión del espectador es frágil y que un simple objeto cotidiano puede opacar una inversión de millones de dólares en producción histórica.



