Ante el inicio de la temporada de Cuaresma en México, periodo en el cual el consumo de productos del mar se incrementa significativamente en todo el territorio nacional, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha emitido una serie de recomendaciones críticas para que los ciudadanos puedan realizar compras seguras. El organismo, encabezado por la defensa de los derechos del consumidor, enfatizó la importancia de saber distinguir entre un producto fresco y uno en estado de descomposición, evitando así posibles intoxicaciones alimentarias.

Para asegurar una compra saludable, la Profeco destaca ocho puntos clave que todo consumidor debe revisar antes de pagar. En primer lugar, el olor es el indicador más evidente: un pescado fresco debe tener un aroma ligero a mar y algas; si presenta un olor amoniacal, agrio o fétido, debe descartarse de inmediato. En segundo lugar, los ojos del ejemplar deben lucir brillantes, transparentes y ligeramente saltones; si se observan opacos, hundidos o de color grisáceo, es señal de que el producto no es reciente.

El tercer y cuarto punto se centran en la textura y las agallas. La carne debe ser firme al tacto; al presionarla, esta debe recuperar su forma original rápidamente. Por el contrario, si el dedo se queda marcado, el pescado está perdiendo su frescura. Respecto a las agallas, estas deben presentar un color rojo vivo o rosado intenso, libre de mucosidades sospechosas. Como quinto y sexto criterio, las escamas deben estar bien adheridas a la piel y el aspecto general del pescado debe ser brillante, no mate.

Finalmente, la Profeco recomienda poner especial atención al entorno de venta. El séptimo consejo es adquirir los productos en establecimientos que cuenten con sistemas de refrigeración o camas de hielo limpio y suficiente para mantener una temperatura adecuada. El octavo punto recuerda a los consumidores exigir la transparencia en los precios y verificar que las básculas cuenten con el sello de calibración vigente para garantizar que se reciban 'kilos de a kilo'.

Adicionalmente, las autoridades instan a la población a consumir especies de temporada, como la sardina, el jurel o la mojarra, que suelen ser más económicas y estar más frescas debido a su alta disponibilidad. En caso de detectar irregularidades en los precios o recibir productos en mal estado, la Profeco pone a disposición el Teléfono del Consumidor para presentar las denuncias correspondientes, reafirmando su compromiso con la vigilancia comercial durante esta festividad religiosa y gastronómica.