La burocracia en la Ciudad de México ha sumado un nuevo capítulo de frustración para los automovilistas. En las últimas semanas, ciudadanos que han intentado dar de alta sus vehículos o realizar el canje de láminas se han topado con una respuesta recurrente en los módulos de atención: no hay placas disponibles. Lo que anteriormente se resolvía en cuestión de días, hoy se ha convertido en una espera de hasta un mes, dejando a los propietarios en una vulnerabilidad legal y operativa.

El desabasto ha generado desconcierto entre los contribuyentes, quienes reportan que el personal administrativo ha atribuido el retraso a cuestiones logísticas inusuales. Según testimonios recabados, al menos una propietaria de vehículo fue informada formalmente que la falta de inventario se debe a que las láminas correspondientes a la nueva edición alusiva al Mundial aún no han sido suministradas a los centros de atención. Esta situación ha dejado a cientos de conductores en un limbo administrativo, obligándolos a circular con permisos provisionales que deben renovarse constantemente, con el costo y tiempo que esto implica.

La Secretaría de Movilidad (SEMOVI) no ha emitido un comunicado oficial detallado que explique la interrupción en la cadena de suministro de este insumo esencial. Sin embargo, el problema parece extenderse por diversos módulos de la capital, afectando tanto a compradores de autos nuevos como a quienes realizan el cambio de entidad federativa. Para los conductores de la CDMX, no contar con las placas metálicas representa un riesgo constante de ser detenidos por elementos de tránsito, además de las complicaciones para cumplir con el programa 'Hoy No Circula' y la verificación vehicular.

El contexto de este retraso se da en un momento donde la administración pública enfrenta retos de digitalización y logística. La mención de las placas del Mundial —referente a la Copa del Mundo 2026 de la cual México será sede— sugiere que el cambio en el diseño o la producción de estas series conmemorativas o actualizadas ha generado un cuello de botella en los talleres de impresión autorizados. Mientras la situación se normaliza, los usuarios exigen una solución inmediata o una prórroga oficial para evitar sanciones injustificadas por la falta de un documento que el propio gobierno no está entregando en tiempo y forma.

Expertos en movilidad señalan que este tipo de deficiencias no solo afectan el bolsillo del ciudadano, sino que también incentivan la gestoría irregular y el emplacamiento en estados vecinos como Morelos o el Estado de México, lo que deriva en una pérdida de recaudación fiscal para la capital del país. Por ahora, la recomendación para los afectados es conservar sus comprobantes de pago y citas originales ante cualquier interacción con las autoridades de vialidad.