Lo que comenzó como una jornada de celebración personal para la periodista Ellina Abovian terminó convirtiéndose en uno de los momentos más amargos de su trayectoria profesional. El pasado miércoles, justo el día en que celebraba su cumpleaños número 40, la reportera fue notificada de su despido de KTLA 5, una de las estaciones de noticias más importantes de Los Ángeles, California, y un referente informativo fundamental para la comunidad mexicana que reside en la costa oeste de Estados Unidos.
Para conmemorar este cambio de década, Abovian había programado el lanzamiento de un episodio especial en su podcast, titulado "Breaking Through", el cual fue grabado apenas cinco días antes del anuncio. En el contenido, la comunicadora se mostraba optimista y reflexiva sobre el proceso de alcanzar la madurez frente a las cámaras. "Estoy muy emocionada, no me siento nerviosa en absoluto. Creo que los nervios estuvieron presentes en los años previos, pero ahora me siento lista", mencionaba en la grabación, sin sospechar que horas después su estabilidad laboral llegaría a su fin de manera abrupta.
Abovian, quien se desempeñó durante años como una figura clave en las coberturas locales del sur de California, describió la situación como un golpe inesperado que no vio venir. "Me tomó totalmente por sorpresa", declaró la periodista tras conocer la decisión de la empresa. KTLA, cadena propiedad del conglomerado Nexstar Media Group, es ampliamente conocida entre la población migrante y los residentes de ascendencia mexicana, ya que es la principal fuente de noticias locales en una región que concentra a millones de hispanohablantes.
Este movimiento ha generado una ola de indignación entre sus seguidores y colegas del gremio, no solo por la pérdida de una voz experimentada en la pantalla, sino por la notable falta de sensibilidad de la empresa al ejecutar el recorte de personal en una fecha tan significativa para la empleada. El despido de Abovian no es un caso aislado, sino que se enmarca en un contexto de creciente incertidumbre para los medios de comunicación en Norteamérica, donde diversas cadenas han iniciado procesos de reestructuración y recortes presupuestarios masivos.
La periodista era una cara familiar en los hogares de California, destacando por su ética de trabajo y su capacidad para reportar historias humanas que resonaban con diversas comunidades, incluida la latina. Hasta el momento, la gerencia de KTLA no ha proporcionado declaraciones oficiales sobre los motivos específicos de este cese de actividades. El caso de Abovian pone de manifiesto la naturaleza, a veces implacable, de la industria corporativa de los medios de comunicación modernos, donde la trayectoria y los hitos personales parecen quedar en segundo plano ante los ajustes financieros.

