En el municipio de Cuautitlán, Estado de México, la desesperación y la incertidumbre se apoderaron de decenas de familias mexiquenses. Un grupo de aproximadamente 50 personas, integrado por pacientes con insuficiencia renal crónica y sus familiares, se manifestó este día frente a las instalaciones del Hospital General José Vicente Villada. El motivo de la movilización es la falta crítica de insumos médicos necesarios para realizar tratamientos de hemodiálisis, una situación que, según denuncian, ha dejado de atenderse desde hace cuatro días.
Los inconformes se apostaron en el acceso principal del nosocomio portando pancartas en las que exigían a las autoridades de salud del Estado de México una solución inmediata. De acuerdo con los testimonios recabados en el lugar, el hospital —de carácter estatal— ha suspendido los procedimientos debido a que no cuenta con los materiales básicos para operar las máquinas de diálisis. La razón de este desabasto, según información proporcionada por el propio personal de la institución a los afectados, obedece a un presunto adeudo económico que el gobierno estatal mantiene con la empresa privada encargada de proveer dichos insumos.
Para los pacientes, cada hora que transcurre sin recibir el tratamiento representa un riesgo crítico de salud. Esteban Montes de Oca, un paciente de 61 años que depende de este servicio para sobrevivir, explicó la gravedad de la omisión administrativa: “Si no recibo el tratamiento, las toxinas quedan en la sangre y, en la medida que la gente siga teniendo las toxinas en la sangre, pues se puede morir”, sentenció con preocupación durante la protesta. La hemodiálisis es un proceso vital que sustituye la función de los riñones, eliminando sustancias tóxicas de la sangre; su interrupción puede derivar en complicaciones severas, fallas multiorgánicas e incluso el fallecimiento de quienes padecen esta condición.
Hasta el momento, los manifestantes aseguran que no han recibido una respuesta formal por parte de la directiva del hospital o de la Secretaría de Salud estatal que garantice la reanudación del servicio. La problemática pone de relieve las deficiencias en los esquemas de subcontratación de servicios de salud en el Estado de México, donde la falta de pagos a proveedores externos termina por impactar directamente en el derecho a la salud de los sectores más vulnerables de la población. Los familiares advirtieron que mantendrán las movilizaciones hasta que el material médico sea entregado y se regularice la atención de los más de 50 afectados que hoy temen por su vida.


