La reciente desclasificación de documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, identificados mediáticamente como los "Archivos Epstein", ha provocado una sacudida en los cimientos de la geopolítica internacional y la Santa Sede. Publicados en febrero de 2026, estos expedientes revelan una trama conspirativa hasta ahora desconocida que vincula directamente al estratega de ultraderecha y exasesor de la Casa Blanca, Steve Bannon, con el fallecido financiero Jeffrey Epstein.

De acuerdo con la investigación y el análisis del especialista Bernardo Barranco, la complicidad entre ambos personajes tenía un objetivo central: "derribar y debilitar" la figura del papa Francisco. Los documentos sugieren que esta alianza no era casual, sino una operación orquestada para socavar la autoridad moral del Pontífice, cuyas posturas progresistas en temas de justicia social, migración y economía han resultado incómodas para la agenda de la derecha radical estadounidense.

El reporte detalla cómo Bannon, principal ideólogo del nacionalismo populista vinculado al trumpismo, buscó en el entramado de Epstein un aliado para financiar y potenciar a los sectores más conservadores y disidentes dentro de la Iglesia católica. El objetivo final era forzar un quiebre institucional en el Vaticano que permitiera un cambio de rumbo ideológico, alineado con los intereses de los grupos de poder ultraconservadores en Washington.

Para México, esta noticia reviste una importancia fundamental. Siendo una de las naciones con mayor número de católicos en el mundo, la figura del papa Francisco representa un liderazgo moral que influye de manera directa en el tejido social y político del país. Las revelaciones sobre una conspiración gestada desde actores políticos de Estados Unidos para interferir en el liderazgo vaticano son vistas por analistas locales como una grave injerencia ideológica que busca silenciar las críticas del Papa hacia las políticas migratorias restrictivas que afectan a millones de mexicanos.

Las filtraciones de febrero de 2026 siguen bajo escrutinio de expertos internacionales. Mientras tanto, el descubrimiento de estos vínculos entre el ala más radical de la política estadounidense y la red de Epstein confirma que la guerra cultural contra el actual papado ha utilizado recursos mucho más oscuros de lo que se sospechaba originalmente.