El estado de Oaxaca se encuentra nuevamente de luto tras la confirmación del feminicidio de Zeltzin Ortiz, una joven maestra cuya vida fue arrebatada en la comunidad de San Juan Yaeé, ubicada en la región de la Sierra Norte. El hallazgo de su cuerpo, localizado junto al de su agresor, ha generado una profunda indignación entre familiares, amigos y el gremio docente, quienes hoy claman por justicia y visibilidad ante la persistente violencia de género que azota a la entidad.
De acuerdo con los reportes oficiales de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), los cuerpos fueron encontrados al interior del domicilio que la pareja compartía. Las investigaciones preliminares, basadas en el peritaje de la escena, sugieren una trágica secuencia de hechos: el hombre habría privado de la vida a la docente para posteriormente quitarse la vida en el mismo lugar. Este patrón de violencia extrema ha sido señalado por colectivos feministas como una muestra dolorosa de los alcances de la violencia doméstica en zonas rurales del país.
Zeltzin Ortiz era una figura respetada en su comunidad debido a su labor frente a las aulas. Tras difundirse la noticia, las redes sociales se inundaron de mensajes de condolencias y homenajes que resaltan su vocación y el vacío que deja en el sistema educativo local. Familiares y amigos la describen como una mujer dedicada, cuyo futuro fue truncado por un acto de violencia machista que hoy mantiene a San Juan Yaeé en un estado de consternación absoluta.
Este lamentable suceso se enmarca en una crisis de seguridad para las mujeres en Oaxaca, un estado que ha registrado cifras alarmantes de violencia feminicida en lo que va del año. A pesar de las alertas de género activadas en diversos municipios, la vulnerabilidad de las mujeres en regiones alejadas de los centros urbanos sigue siendo un reto crítico para las autoridades estatales. Organizaciones civiles insisten en que la falta de mecanismos de prevención efectivos permite que situaciones de abuso escalen hasta desenlaces fatales como el de la maestra Zeltzin.
Actualmente, la Fiscalía del Estado mantiene abierta la carpeta de investigación bajo el protocolo especializado en feminicidio. Aunque el presunto responsable ha fallecido, las diligencias buscan determinar si existían antecedentes de violencia denunciados previamente o si hubo omisiones por parte de las instituciones de protección. El caso de Zeltzin no solo representa una pérdida irreparable para su familia, sino que se suma a la urgente exigencia nacional de frenar la violencia contra las mujeres en México.

