En un esfuerzo por robustecer las políticas de protección y apoyo a las mujeres en la Ciudad de México, la alcaldesa de Tlalpan, Gabriela Osorio, anunció el inicio de los trabajos de rehabilitación integral del Centro de Primera Atención a la Violencia de Género “Justa Hernández Farfán”. Esta iniciativa surge con la firme intención de dignificar los espacios de ayuda y asegurar que las víctimas reciban una atención de calidad en un entorno seguro, profesional y adecuado.

Durante la conmemoración del quinto aniversario del recinto, la mandataria local detalló que la intervención arquitectónica no será superficial, sino que busca transformar la experiencia de las usuarias desde su ingreso. El proyecto contempla la remodelación del salón de usos múltiples, la renovación del área médica, la recepción, los sanitarios y la fachada principal. Un aspecto destacado de esta obra es la creación de un espacio especializado para la colocación de implantes subdérmicos, ampliando así los servicios de salud reproductiva y prevención para las mujeres de la demarcación.

Osorio fue enfática al señalar que la lucha contra la violencia de género no debe limitarse al terreno del discurso o la retórica política, sino que debe verse reflejada en presupuestos claros y acciones tangibles en el territorio. “La atención a las mujeres no puede ni debe brindarse en condiciones precarias. Un espacio digno, seguro y adecuado también forma parte de la reparación y el respeto de sus derechos”, sentenció la alcaldesa, subrayando que la infraestructura es un pilar fundamental en el proceso de acompañamiento.

En la capital del país, donde los índices de violencia de género representan un desafío constante para las administraciones locales, el Centro “Justa Hernández Farfán” se ha consolidado como un punto neurálgico de apoyo multidisciplinario. En sus instalaciones se brinda asesoría jurídica gratuita para garantizar el acceso a la justicia, acompañamiento psicológico para sanar las secuelas emocionales de la violencia, atención médica inmediata y el seguimiento especializado de trabajo social.

De acuerdo con la administración de Tlalpan, el objetivo final de esta rehabilitación es fortalecer las redes de apoyo y generar alternativas reales para que las mujeres puedan reconstruir sus proyectos de vida con autonomía. Con esta inversión, se busca que el centro sea un refugio donde la escucha activa prevalezca sobre el cuestionamiento, y donde no se minimicen las experiencias de las víctimas, priorizando siempre la salvaguarda de su integridad física y emocional en un entorno de respeto absoluto.