El pleno del Congreso de la Ciudad de México, en su calidad de integrante del Constituyente Permanente, aprobó de manera unánime la minuta constitucional que reduce la jornada laboral en México de 48 a 40 horas semanales. Con una votación contundente de 59 sufragios a favor, cero en contra y cero abstenciones, la capital del país se suma al respaldo de esta histórica modificación a la Carta Magna.
La reforma impacta directamente las fracciones IV y XI del apartado A del Artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Este cambio legal representa una de las demandas más sentidas de la clase trabajadora en el país, buscando garantizar dos días de descanso por cada cinco de trabajo, una medida alineada con estándares internacionales de productividad y salud laboral.
Sin embargo, la implementación de este nuevo esquema no será inmediata. Durante la sesión, la coordinadora del grupo parlamentario de Morena, Xóchitl Bravo, aclaró desde la tribuna que la reforma entrará en vigor al 100% hasta el año 2030. Esta decisión responde a una estrategia de gradualidad diseñada para no comprometer la operatividad de sectores estratégicos ni la economía de las familias mexicanas.
De acuerdo con la legisladora, el plazo de implementación busca proteger el funcionamiento de servicios críticos como hospitales, cuerpos de seguridad y el sector comercial. Asimismo, se pretende otorgar un margen de maniobra a las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes), las cuales constituyen el motor de la economía capitalina. “Se hace en colectivo, escuchando a todas y a todos los que son parte de la economía de esta ciudad”, afirmó Bravo, destacando la importancia de una transición responsable que no genere desempleo o cierres de negocios.
Con este aval, el Congreso de la Ciudad de México cumple con su papel en el proceso de reforma constitucional, enviando un mensaje de consenso político sobre la importancia de modernizar los derechos laborales. El siguiente paso será la consolidación de los reglamentos secundarios que definirán cómo se ajustarán los turnos y salarios durante este periodo de transición que culminará al finalizar la década.

