La comunidad cinematográfica de Israel, representada por sus principales institutos, fondos de financiamiento y festivales, ha manifestado un sólido respaldo a Tricia Tuttle, directora del Festival Internacional de Cine de Berlín (Berlinale). A través de una carta dirigida al órgano rector del encuentro fílmico, los líderes del sector expresaron su apoyo a la gestión de Tuttle en medio de un clima de creciente presión política sobre el festival.

El documento cuenta con la firma de figuras clave de la industria, entre los que destacan los directores del Festival de Cine Docaviv, el Festival de Cine de Jerusalén y el Festival de Cine de Haifa. En la misiva, los firmantes subrayan la importancia de mantener a la Berlinale como un espacio fundamental para el "debate abierto" y la "no censura", valores que consideran indispensables para el desarrollo de la cinematografía mundial en tiempos de crisis global.

Para contextualizar al lector en México, es importante recordar que la Berlinale forma parte de los llamados "Tres Grandes" festivales de cine del mundo, junto con Cannes y Venecia. Tricia Tuttle asumió recientemente la dirección del certamen alemán, enfrentándose al reto de navegar las intensas tensiones políticas derivadas del conflicto en Medio Oriente, las cuales han tenido un eco significativo en las alfombras rojas y foros de discusión del festival.

El apoyo explícito de la comunidad israelí surge como una respuesta a las controversias que han rodeado al festival en meses recientes, donde se ha cuestionado el papel de las instituciones culturales frente a los discursos políticos. Los cineastas e institutos israelíes enfatizaron que el festival debe seguir siendo un refugio para la libertad artística y un foro donde todas las voces puedan ser escuchadas sin temor a represalias institucionales.

Con este pronunciamiento, la industria del cine de Israel busca garantizar que la Berlinale continúe siendo una plataforma plural y democrática, reafirmando que el arte debe prevalecer por encima de las restricciones ideológicas, permitiendo que el intercambio de ideas siga siendo el motor principal de uno de los eventos culturales más importantes de Europa y el mundo.