Chicago se ha convertido en el epicentro de la nostalgia y el respeto este lunes, tras el inicio de los actos fúnebres en memoria del reverendo Jesse Jackson. Decenas de personas formaron largas filas desde las primeras horas de la mañana frente a la sede de Rainbow PUSH Coalition, la organización que Jackson fundó hace décadas y que sirvió como su base de operaciones para la lucha por la igualdad racial y la justicia social en Estados Unidos.
Jackson, una de las figuras más emblemáticas y trascendentales de la política estadounidense, falleció la semana pasada a los 84 años de edad. Su deceso marca el final de una era para una generación de activistas que vieron en él a un sucesor fundamental del legado de Martin Luther King Jr., con quien trabajó estrechamente durante los años más álgidos del movimiento por los derechos civiles en la década de los 60.
Para el público en México y el resto de Latinoamérica, la figura de Jesse Jackson es clave para comprender la evolución de la política y la justicia social en el país vecino. Jackson no solo fue un influyente líder religioso bautista, sino un político de alto nivel que buscó la nominación presidencial por el Partido Demócrata en dos ocasiones (1984 y 1988). Sus campañas fueron hitos históricos que pavimentaron el camino para que, años más tarde, otros líderes de minorías étnicas pudieran aspirar con éxito a la Casa Blanca.
La organización Rainbow PUSH, ubicada en el sector sur de Chicago, ha funcionado históricamente como un bastión de defensa para los derechos de los trabajadores y la representación política de las comunidades marginadas. Durante la jornada de hoy, los asistentes recordaron a Jackson no solo como un orador elocuente capaz de movilizar a las masas con su retórica, sino como un estratega que presionó activamente a las grandes corporaciones para fomentar la diversidad y la inclusión en sus niveles directivos.
A lo largo de la semana, se espera que diversas personalidades de la política internacional, figuras del espectáculo y activistas de todo el mundo lleguen a la llamada "Ciudad de los Vientos" para participar en los diversos servicios conmemorativos programados. El ambiente en las calles de Chicago es de profunda solemnidad, reflejando el impacto duradero de un hombre que dedicó más de seis décadas de su vida a la causa de la equidad. Mientras los dolientes continúan desfilando frente a su féretro, el legado de su "Coalición Arcoíris" sigue resonando como un pilar del activismo contemporáneo y un recordatorio de la importancia de la unidad multicultural.



