En un incidente que ha generado conmoción internacional, un avión militar de carga se accidentó la tarde de este viernes en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de El Alto, la segunda ciudad más poblada de Bolivia. El siniestro ocurrió en el sector conocido como Puente Bolivia, una zona de alto tránsito que se vio severamente afectada por el impacto de la aeronave, la cual realizaba maniobras de aterrizaje al momento del desplome.

De acuerdo con los reportes más recientes del Ministerio de Defensa boliviano y la Agencia Boliviana de Información (ABI), el avión militar movilizó de manera inmediata a los cuerpos de bomberos y unidades de rescate. Aunque el accidente causó daños materiales considerables en vehículos particulares que circulaban por la zona, el saldo exacto de personas heridas o posibles víctimas mortales aún no ha sido confirmado oficialmente por las autoridades sanitarias, lo que mantiene en vilo a la población local.

Lo que comenzó como una labor de rescate se tornó rápidamente en una situación de orden público. Testigos y medios locales, como el canal Unitel, captaron el momento en que decenas de ciudadanos se aproximaron al fuselaje destrozado no para auxiliar, sino para intentar recoger fajos de billetes en moneda nacional que la aeronave transportaba. Ante la magnitud de la rapiña, elementos de la policía se vieron obligados a utilizar gas lacrimógeno para dispersar a la multitud y resguardar los valores del Estado que quedaron expuestos tras el impacto.

Este viernes, la prioridad de las autoridades se divide entre la investigación de las causas técnicas del siniestro y el control del perímetro para evitar mayores saqueos. A diferencia de los primeros reportes, hoy se sabe que la aeronave transportaba una cantidad significativa de efectivo, lo que explica la inusual respuesta de la población civil en el lugar de los hechos.

Hasta el momento, queda pendiente la confirmación sobre el estado de salud de la tripulación y si el accidente fue provocado por una falla mecánica o factores climáticos. En México, este tipo de incidentes suelen recordar la importancia de los protocolos de seguridad en zonas urbanas densamente pobladas cercanas a terminales aéreas, un tema de debate recurrente en la infraestructura de transporte latinoamericana.