Block, la empresa de tecnología financiera liderada por Jack Dorsey —conocido cofundador de Twitter—, ha anunciado una reestructuración radical que resultará en el despido de casi la mitad de su fuerza laboral. Según un comunicado emitido por el propio Dorsey a través de la plataforma X, la compañía eliminará más de 4,000 puestos de trabajo, reduciendo su plantilla global de más de 10,000 empleados a menos de 6,000.
Esta decisión ha causado revuelo en la industria tecnológica, especialmente porque no responde a una crisis financiera institucional, como suele ocurrir en este tipo de ajustes masivos. Por el contrario, Dorsey enfatizó que la empresa se encuentra en una posición económica envidiable. "No estamos tomando esta decisión porque estemos en problemas", afirmó el directivo. "Nuestro negocio es fuerte. La utilidad bruta sigue creciendo, seguimos atendiendo a cada vez más clientes y la rentabilidad está mejorando".
El verdadero motor detrás de este recorte masivo es la apuesta total de la compañía por la Inteligencia Artificial (IA). Dorsey argumenta que algo fundamental ha cambiado en la forma de operar: las herramientas de inteligencia que la empresa está desarrollando e implementando internamente permiten que equipos más pequeños y con estructuras menos jerárquicas alcancen niveles de productividad superiores a los anteriores.
Para el lector en México, es relevante destacar que Block es un jugador fundamental en el ecosistema de pagos digitales. Es la empresa matriz de Square, la plataforma de procesamiento de pagos que utilizan miles de pequeños y medianos comercios en el país para aceptar cobros con tarjeta, y de Cash App, un servicio líder en transferencias de dinero. Esta decisión sugiere que el futuro de los servicios financieros que usamos diariamente estará operado mayoritariamente por algoritmos y sistemas automatizados.
El movimiento de Dorsey refleja una tendencia creciente en el sector tecnológico global, donde las grandes firmas están priorizando la eficiencia técnica sobre el crecimiento de la nómina humana. La apuesta de Block sugiere que el futuro de las fintech no dependerá del tamaño de sus equipos, sino de su capacidad para integrar la IA en el núcleo de sus operaciones.
Este ajuste marca un punto de inflexión para la compañía, que busca redefinirse como una entidad más ágil en un mercado cada vez más automatizado, sacrificando miles de empleos en favor de una visión tecnológica más compacta y eficiente.

