En medio de un clima de alta tensión y bajo un estricto despliegue de seguridad, este miércoles se llevaron a cabo las honras fúnebres de uno de los elementos de la Guardia Nacional (GN) que perdió la vida durante la reciente jornada de violencia que sacudió al occidente del país tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

El Centro Histórico de Morelia, Michoacán, se convirtió en el epicentro de un operativo coordinado entre fuerzas federales, estatales y municipales. El cuerpo del oficial, cuya identidad se mantiene bajo reserva por motivos de seguridad institucional, fue trasladado a la sala velatoria Santa Bárbara. La zona fue cercada por efectivos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Guardia Civil estatal, mientras que la Policía de Morelia reforzó los patrullajes preventivos en las calles aledañas para mitigar cualquier riesgo de incursión por parte de grupos delictivos.

La vigilancia no se ha limitado a la presencia física en las calles. El personal del C5-i de Michoacán mantiene un monitoreo permanente a través de las cámaras de videovigilancia en tiempo real, cubriendo tanto el primer cuadro de la ciudad como las colonias circundantes. Este nivel de alerta responde a la volatilidad de la situación tras los enfrentamientos y bloqueos carreteros que han marcado las últimas horas en la región.

De acuerdo con las cifras oficiales proporcionadas por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, la ofensiva contra la estructura criminal del CJNG ha dejado un saldo doloroso para las instituciones de seguridad. El funcionario confirmó que, en total, 25 elementos de la Guardia Nacional fallecieron en cumplimiento de su deber durante los enfrentamientos derivados de la caída del líder criminal. El balance global de la jornada incluye también la muerte de un custodio, un agente de la Fiscalía de Jalisco, una mujer civil y 30 presuntos delincuentes.

Específicamente en Michoacán, la violencia se manifestó a través de 13 agresiones directas contra las autoridades, resultando en 15 uniformados heridos de diversas corporaciones y el abatimiento de cuatro civiles armados. Asimismo, se sumó la pérdida de una agente de la Guardia Civil, quien falleció en un accidente de tránsito mientras se desplazaba para atender un reporte de bloqueo carretero.

Este funeral simboliza el alto costo humano de los operativos recientes en la entidad. Mientras se rinden honores al agente caído, el Senado de la República también ha emitido un reconocimiento a los 25 elementos de la GN fallecidos, en un contexto donde el Estado mexicano intenta mantener el control territorial tras el golpe asestado a uno de los cárteles más poderosos del mundo.