La producción cinematográfica "Bendito Corazón" ha pasado de ser una propuesta independiente a convertirse en un auténtico hito del cine nacional contemporáneo. Tras consolidarse como la película mexicana más vista en lo que va del año en el país, el filme ha cruzado la frontera norte con un éxito arrollador, obligando a los exhibidores estadounidenses a incrementar drásticamente el número de pantallas disponibles para su proyección ante la respuesta masiva del público hispano.
La cinta, protagonizada por figuras de reconocida trayectoria como Lisset, Salvador Zerboni y Frank Rodríguez, narra una historia de redención inspirada en un milagro ocurrido en el siglo XIX relacionado con la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, cuyo santuario se encuentra en el estado de Jalisco. El guion profundiza en la vida de una pareja de origen español que enfrenta graves problemas de alcoholismo, logrando superar su crisis a través de la fe y la intervención espiritual, un tema que ha resonado profundamente entre los espectadores.
En México, la respuesta fue contundente, alcanzando la cifra de 900 mil asistentes, un número extraordinario para producciones de este género en el mercado actual. Sin embargo, su desempeño en los Estados Unidos es lo que ha captado la atención de los analistas de la industria. Lo que inició como un estreno limitado el pasado 6 de octubre en apenas 23 salas, experimentó un crecimiento orgánico acelerado, subiendo primero a 150 pantallas y alcanzando actualmente las 495 salas de exhibición.
Gerardo E. Domínguez, presidente de Million Dollar Cinema Studio y responsable de la distribución del título en territorio estadounidense, atribuye este éxito a lo que denomina un "fenómeno de identidad". Según el directivo, existe una necesidad latente en la audiencia latina de Estados Unidos por consumir cine familiar que apele a valores universales como la honestidad, la empatía y la religión, elementos que forman parte de la vida cotidiana de millones de personas y que, a menudo, son ignorados por la industria de Hollywood.
Este fenómeno no solo refuerza la posición del cine mexicano en el extranjero, sino que subraya la importancia de atender a nichos de mercado que buscan contenidos con valores tradicionales. Con su expansión actual, "Bendito Corazón" se posiciona como un referente del cine de fe que logra trascender fronteras mediante una narrativa que conecta con las raíces culturales y espirituales de la comunidad hispana.


