La periodista británica Margaret Dunne ha conmovido a los lectores del diario Daily Mail con un relato honesto y brutal sobre su relación con el alcohol. A sus 73 años, Dunne ha decidido romper el silencio sobre una adicción que la acompañó durante casi cuatro décadas, marcada por el autoengaño y situaciones de profunda humillación personal.
El punto de inflexión, según relata la autora, ocurrió tras una mañana de resaca particularmente difícil. Dunne despertó sedienta, aturdida y con la amarga sensación de vacío que deja el exceso de bebida tras la fiesta de despedida de una amiga. Fue en ese momento cuando notó que su anillo de diamantes había desaparecido.
Presa de la angustia y la confusión, escribió a su amiga para preguntarle si ella lo había encontrado. La respuesta que recibió no solo confirmó la pérdida del objeto, sino que la enfrentó a una realidad que ya no podía ignorar. "Incluso ahora, su respuesta me hace sentir una vergüenza profunda", confiesa la escritora, aludiendo al comportamiento errático que tuvo durante la noche anterior y que culminó en la pérdida de una joya invaluable.
Este incidente fue el catalizador para que Dunne analizara el ciclo destructivo en el que estuvo sumergida por más de la mitad de su vida. La autora describe su "autoengaño" como una fuerza poderosa que le permitía justificar su consumo constante de alcohol, minimizando las consecuencias sociales y personales de sus actos. Sin embargo, a pesar de los años de dependencia, la periodista destaca que logró alcanzar la sobriedad definitiva en tan solo un mes, demostrando que la voluntad de cambio no tiene fecha de caducidad.
En México, el consumo de alcohol en adultos mayores es un tema de salud pública que a menudo se mantiene en la sombra por estigmas sociales. Relatos como el de Dunne, publicados originalmente en medios internacionales de gran alcance, ofrecen una perspectiva necesaria sobre cómo la dependencia puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad o trayectoria profesional. Su testimonio sirve como un recordatorio de que el primer paso para la recuperación es romper la barrera de la negación y enfrentar las consecuencias de los actos propios.
Hoy, a sus 73 años, Margaret Dunne celebra un nuevo capítulo en su vida, lejos de la sed insaciable y las mañanas de arrepentimiento. Su historia no es solo una confesión, sino una hoja de ruta para quienes buscan escapar de un ciclo que consume no solo la salud, sino la dignidad personal.



