El Banco de México (Banxico) ha decidido abrir una nueva etapa de diálogo con el sector financiero para definir el rumbo de las regulaciones en los sistemas de pagos con tarjeta en el país. Omar Mejía Castelán, subgobernador del instituto central, confirmó recientemente que se llevará a cabo una nueva consulta pública consensuada, cuyo objetivo primordial es ajustar los calendarios de implementación de las normativas vigentes que rigen el ecosistema de pagos electrónicos.

Esta decisión surge tras un análisis detallado de la situación actual del mercado de pagos en México, donde la interoperabilidad, la competencia y la seguridad son temas prioritarios en la agenda regulatoria del Estado. Según lo expresado por Mejía Castelán, la intención de las autoridades financieras no es imponer plazos de manera unilateral, sino trabajar de la mano con las instituciones bancarias y otros actores del sistema para asegurar que las transiciones tecnológicas y operativas se realicen de manera fluida, eficiente y sin contratiempos que puedan afectar a los usuarios finales.

El subgobernador destacó que en este nuevo proceso de consulta participarán activamente tanto las autoridades financieras —incluyendo la coordinación con organismos como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV)— como los representantes de los bancos comerciales. El foco central de estas mesas de trabajo será el acuerdo sobre nuevas fechas de implementación, reconociendo que la complejidad técnica de los sistemas de pagos modernos requiere de un periodo de adaptación que no comprometa la estabilidad de los servicios de transacciones.

Para el consumidor mexicano, este anuncio resulta de suma importancia, ya que los cambios en la regulación de pagos con tarjeta impactan directamente en la eficiencia de las terminales punto de venta (TPV), la ciberseguridad y la transparencia en las estructuras de costos operativos. Un consenso entre el regulador y los regulados permite que la modernización del sistema financiero mexicano avance sobre una base técnica sólida, evitando interrupciones en un momento donde la adopción de medios de pago digitales y el uso de tarjetas de crédito y débito continúan en una trayectoria ascendente en todo el territorio nacional.

Con esta medida, el Banco de México reafirma su compromiso con el fortalecimiento del sistema de pagos, buscando un equilibrio justo entre la actualización normativa necesaria y la capacidad de ejecución real de la banca privada. Se espera que en los próximos meses se den a conocer los pormenores derivados de esta consulta y el cronograma definitivo que regirá el futuro de las transacciones con plástico en México.