LONDRES, REINO UNIDO – Las autoridades judiciales británicas han dictaminado un incremento en las penas de prisión para ocho internos que protagonizaron un violento motín en la cárcel de máxima seguridad HMP Whitemoor, ubicada en Cambridgeshire. Los involucrados, quienes ya se encontraban cumpliendo sentencias de cadena perpetua por diversos delitos graves, orquestaron una revuelta que puso en jaque la seguridad del recinto y requirió una intervención armada a gran escala.

Los hechos se remontan al 7 de octubre de 2022, cuando, tras el periodo de almuerzo, el grupo de reos se negó sistemáticamente a regresar a sus celdas. Lo que comenzó como un acto de desobediencia civil escaló rápidamente a un motín violento cuando los reclusos revelaron la posesión de armas improvisadas y objetos punzocortantes fabricados artesanalmente dentro del penal, conocidos comúnmente en el argot carcelario como armas hechizas. Ante la negativa de los internos de deponer su actitud y el riesgo inminente para el personal de custodia, las autoridades carcelarias se vieron obligadas a activar los protocolos de emergencia nacional.

Debido a la magnitud del conflicto, se solicitó la intervención de un equipo nacional de respuesta especializado en disturbios penitenciarios. Estos elementos tácticos, equipados con equipo antimotines y entrenamiento para situaciones de alto riesgo, tuvieron que irrumpir por la fuerza en el ala afectada para desarmar a los amotinados y restablecer el orden. Para el público en México, cabe destacar que HMP Whitemoor es una de las prisiones con los niveles de seguridad más estrictos del sistema británico, diseñada específicamente para albergar a criminales considerados de alta peligrosidad, incluyendo aquellos con perfiles vinculados al terrorismo.

Tras el proceso judicial correspondiente por estos hechos, un tribunal determinó que el comportamiento de los internos no podía quedar impune, a pesar de que ya contaban con sentencias de por vida. El juez encargado del caso dictó que se añadiera tiempo efectivo a sus condenas actuales, una medida que busca enviar un mensaje contundente sobre la disciplina y el respeto a la autoridad dentro del sistema carcelario. Esta extensión de tiempo impacta directamente en cualquier posibilidad futura de que los reos puedan solicitar beneficios carcelarios o revisiones de su caso.

El servicio penitenciario británico subrayó que el uso de armas improvisadas y la resistencia violenta representan una amenaza inaceptable para la integridad de otros reclusos y del personal que labora en la institución. Con esta resolución, los ocho involucrados ven sellada su estancia prolongada tras las rejas, reafirmando la política de 'cero tolerancia' ante motines en los centros de alta seguridad del Reino Unido.