En la industria del entretenimiento global, el término 'nepo baby' —utilizado para describir a los hijos de celebridades que se benefician del nepotismo— se ha convertido en un estigma difícil de sacudir. Para Cruz Beckham, el hijo menor de 19 años de la icónica pareja conformada por David y Victoria Beckham, esta sombra ha sido una constante durante toda su vida. Sin embargo, su reciente debut en los escenarios británicos parece haber comenzado a cambiar la narrativa mediática a su favor.
David Beckham es ampliamente reconocido en México no solo por su legendaria trayectoria en el fútbol con equipos como el Real Madrid y la selección inglesa, sino también por su actual rol como propietario del Inter Miami. Por su parte, Victoria Beckham es recordada como la 'Posh Spice' del grupo Spice Girls antes de consolidarse como una influyente diseñadora de moda. Bajo este legado, las expectativas y el escepticismo sobre la carrera musical de Cruz eran monumentales antes de su primera presentación oficial.
El concierto inicial de su gira por el Reino Unido sirvió como la plataforma definitiva para poner a prueba su valor artístico. De acuerdo con testimonios de asistentes que inicialmente se mostraron escépticos, la actuación de Cruz Beckham superó cualquier prejuicio. El joven músico demostró un carisma natural y una capacidad vocal que sorprendió incluso a sus críticos más severos, quienes ahora aseguran que el artista es 'el trato real' y no simplemente un producto manufacturado por su apellido.
Este primer paso en su carrera como solista marca un hito para la familia Beckham. Mientras sus hermanos mayores, Brooklyn y Romeo, han explorado caminos en la fotografía, el modelaje y el deporte, Cruz parece ser el heredero directo de la faceta musical de su madre, aunque con un estilo que busca desesperadamente una identidad propia lejos del pop comercial de los años 90. La crítica especializada ha comenzado a notar que, si bien su apellido le abrió las puertas, su talento es lo que podría mantenerlo vigente en la competitiva industria británica.
Para el público mexicano, que sigue de cerca los movimientos de la familia Beckham por su relevancia en el deporte y la moda, este debut representa el nacimiento de una nueva estrella en la dinastía. Aunque el camino apenas comienza, Cruz Beckham ha logrado lo que pocos hijos de celebridades consiguen en su primer intento: que el público deje de mirar a sus padres y comience a escucharlo a él.



