El sistema penitenciario del Reino Unido se encuentra bajo alerta tras un violento incidente ocurrido contra Ian Huntley, uno de los criminales más repudiados en la historia reciente de Inglaterra. Según informes del diario británico Daily Mail, Huntley fue agredido brutalmente por otro interno, quien utilizó una barra de metal extraída de un contenedor de desechos industriales dentro del recinto carcelario.
El reporte indica que el agresor golpeó a Huntley directamente en la cabeza en al menos tres ocasiones. Debido a la gravedad de las heridas, el convicto fue trasladado de urgencia a un centro hospitalario bajo estrictas medidas de seguridad, donde el personal médico ha señalado que se encuentra «luchando por su vida» con un pronóstico reservado.
Para el lector en México, es preciso contextualizar que Ian Huntley es el autor material del caso conocido internacionalmente como los «Asesinatos de Soham». En agosto de 2002, Huntley, quien trabajaba como conserje escolar, engañó y asesinó a Holly Wells y Jessica Chapman, ambas de 10 años de edad, en la localidad de Cambridgeshire. El caso conmocionó al mundo debido a la saña del crimen y a que Huntley participó activamente en las brigadas de búsqueda antes de ser descubierto.
Huntley cumple actualmente una sentencia de cadena perpetua con una recomendación mínima de 40 años tras las rejas. A lo largo de su estancia en prisión, ha sido objeto de múltiples ataques por parte de otros reclusos, una situación común en casos de crímenes atroces contra menores de edad. Sin embargo, este último asalto destaca por la premeditación en la obtención del arma y la letalidad de los golpes propinados.
Las autoridades penitenciarias británicas han iniciado una investigación exhaustiva para determinar cómo un prisionero pudo obtener acceso a una barra de metal y atacar a un interno de alto perfil. Mientras tanto, el Ministerio de Justicia ha evitado dar declaraciones adicionales sobre la identidad del agresor o las posibles represalias dentro de la institución. El estado de Huntley sigue siendo crítico y su supervivencia permanece en duda.



