La Defensa practica el Plan Kukulcán mediante el ejercicio táctico Ollomani en el Campo Militar Conjunto de Santa Lucía, Estado de México, para garantizar la seguridad del Mundial 2026. Las pruebas operativas iniciaron esta semana para validar protocolos de desarme y contraterrorismo antes del partido inaugural programado para el 11 de junio de 2026 en el Estadio Azteca. El comandante de la Fuerza de Tarea, Martín Salinas Reyes, supervisa personalmente la ejecución de diez escenarios de riesgo diseñados por el Comité Especializado de Alto Nivel en Materia de Desarme, Terrorismo y Seguridad Internacionales.

Esta movilización militar responde a la necesidad de blindar las sedes de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey ante la llegada masiva de aficionados y jefes de estado extranjeros. El ejercicio Ollomani permite que las tropas apliquen técnicas de combate y control en situaciones simuladas lo más apegadas a la realidad logística de un evento masivo. La prioridad del gobierno federal es certificar que los Grupos Técnicos de Seguridad tengan capacidad de reacción inmediata frente a cualquier amenaza a la integridad del torneo internacional. (Lee también: Así es como el calendario 2025 define si habrá clases el viernes 20 de marzo.)
Para México, este despliegue representa el compromiso de seguridad más grande de la década debido a la complejidad de coordinar tres sedes simultáneas en territorio nacional. El impacto de estas operaciones también es seguido de cerca en España y el resto de Latinoamérica, ya que el éxito del Plan Kukulcán servirá como modelo de gestión de riesgos para futuros eventos deportivos de gran escala en la región. La estabilidad social y económica del país durante el verano de 2026 depende directamente del orden que logren establecer estas unidades especializadas. (Lee también: Así es como tu código postal dicta tu acceso comida saludable.)
Actualmente, los ejercicios se mantienen en fase de terreno dentro de las instalaciones de Santa Lucía con la participación de elementos de élite de la Defensa Nacional. Faltan por ejecutarse seis escenarios adicionales de los dieciséis programados originalmente por el mando militar. La administración federal confirmó que las invitaciones oficiales para los mandatarios que asistirán a la inauguración ya fueron emitidas, lo que obliga a intensificar los protocolos de protección y vigilancia en las zonas estratégicas del país. (Lee también: Por qué las 189 mil deportaciones de mexicanos cambian el panorama nacional.)
El cierre de estas prácticas permitirá establecer una base de datos operativa para la coordinación con organismos internacionales de inteligencia. La Defensa Nacional mantendrá el control de la seguridad perimetral y estratégica en los estadios y zonas turísticas clave. Se espera que en los próximos meses se realicen simulacros adicionales en las sedes específicas de la Ciudad de México y Jalisco para ajustar los tiempos de respuesta ante contingencias reales.



