La diputada pvem Paula Pérez presentó hoy una iniciativa ante el Congreso de la Ciudad de México para obligar a establecimientos mercantiles y oficinas públicas a garantizar estacionamientos para bicicletas. La propuesta busca que cualquier local comercial cuente con espacios específicos para vehículos no motorizados, respondiendo a la creciente demanda de movilidad alternativa en la capital del país. Esta medida, según el reporte oficial, no es solo una sugerencia, sino una reforma estructural a la normativa vigente.
El planteamiento central de la diputada pvem consiste en modificar la Ley de Establecimientos Mercantiles para que estos espacios se ajusten a criterios de diseño universal y accesibilidad. Esto significa que los estacionamientos no podrán ser simples racks improvisados, sino que deberán cumplir con la Ley de Accesibilidad para la Ciudad de México, garantizando su uso para personas con discapacidad. Los espacios deberán ubicarse en las mismas zonas donde actualmente se encuentran los cajones de estacionamiento para automóviles, asegurando visibilidad y seguridad para los usuarios. (Lee también: 5 razones por las que periodistas exigen libertad al fiscal de Guanajuato.)
Además de los comercios, la iniciativa de la diputada pvem apunta directamente al corazón de la burocracia capitalina mediante cambios en la Ley de Movilidad. Se pretende que todos los edificios públicos del Gobierno de la Ciudad de México y de las 16 alcaldías cuenten obligatoriamente con estos espacios. La legisladora argumentó desde la tribuna que el derecho a la movilidad debe ser seguro, sustentable y equitativo, elevando el tema a un nivel de justicia social para quienes no utilizan vehículos motorizados. (Lee también: 5 razones por las que el programa circula contingencia te impedirá salir mañana.)
Esta reforma tiene una relevancia crítica para México, especialmente en ciudades densamente pobladas donde el uso de la bicicleta ha crecido como alternativa al colapso del transporte público y el tráfico vehicular. De igual forma, este movimiento se alinea con tendencias globales vistas en grandes metrópolis de España y Latinoamérica, como Madrid o Bogotá, donde la infraestructura ciclista se ha vuelto un requisito indispensable para el desarrollo urbano moderno. El éxito de esta propuesta marcaría un precedente para otras entidades federativas que buscan reducir su huella de carbono. (Lee también: 5 razones por las que activan fase 1 de contingencia hoy.)
Actualmente, el estatus de esta iniciativa se mantiene como propuesta legislativa pendiente de dictaminación en las comisiones correspondientes del Congreso local. Mientras que diversos colectivos ciclistas han manifestado su apoyo inicial, el sector empresarial aún no ha emitido una postura oficial sobre el impacto económico que representaría la adecuación de sus locales. Se espera que en las próximas semanas se realicen foros de discusión para determinar la viabilidad técnica y los plazos de implementación en caso de ser aprobada.


