El Infonavit entrega hoy las primeras Viviendas del Bienestar en el fraccionamiento Andares del Jazmín, en Colima, como parte de una estrategia nacional para reducir el rezago habitacional. Octavio Romero Oropeza, director del instituto, confirmó que estas propiedades están destinadas a trabajadores que perciben entre uno y dos salarios mínimos, marcando un cambio en la política de asignación de créditos.

Durante el evento realizado este miércoles en la capital colimense, se formalizó también la distribución gratuita de escrituras para brindar certeza jurídica a las familias beneficiadas. La gobernadora Indira Vizcaíno y la titular de la Sedatu, Edna Vega, acompañaron la entrega a derechohabientes como Ricarda, una madre soltera que ahora cuenta con patrimonio propio tras años de pagar renta.

Esta acción en México marca el inicio de un ambicioso proyecto que busca construir un millón 200 mil viviendas a nivel nacional durante el actual sexenio. Para los lectores en España y Latinoamérica, este modelo de vivienda social subsidiada representa un punto de referencia en políticas públicas de vivienda de interés social frente a la crisis global de asequibilidad inmobiliaria que afecta a las principales urbes.

Las autoridades informaron que de las 116 viviendas proyectadas en este desarrollo habitacional, la gran mayoría ya han sido asignadas a trabajadores locales. El Gobierno de México mantendrá la supervisión de estas obras para garantizar que los materiales y la ubicación cumplan con los estándares de bienestar prometidos, evitando los errores de desarrollos alejados de los centros urbanos cometidos en administraciones pasadas.

El avance de este programa tiene un impacto directo en la estabilidad social de las regiones con mayor demanda de crédito barato. Al eliminar el costo de las escrituras y enfocarse en los sectores de menores ingresos, el Infonavit busca desatorar procesos burocráticos que históricamente han impedido que miles de mexicanos tomen posesión legal definitiva de sus hogares.