Viena.- El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha emitido una severa advertencia global ante la creciente opacidad del gobierno de Irán respecto a sus actividades nucleares. Según los reportes más recientes del organismo, Teherán ha mantenido un bloqueo sistemático que impide a los inspectores internacionales verificar el estado de sus instalaciones desde que se registraron los ataques israelíes a principios de 2025.

La situación ha generado una profunda preocupación en la comunidad internacional, ya que, sin el acceso físico y técnico necesario, el organismo encabezado por Rafael Grossi no puede certificar el estado de las instalaciones atómicas que fueron blanco de las ofensivas militares, ni determinar el paradero o la integridad del material nuclear asociado a ellas. 'Sin la transparencia adecuada, la comunidad internacional pierde la capacidad de garantizar que el programa iraní mantiene fines estrictamente civiles', señaló el organismo en su última misiva.

El OIEA ha hecho un llamado urgente a las autoridades iraníes para retomar una cooperación 'constructiva' y permitir el reingreso de los peritos. El bloqueo no solo afecta la vigilancia de los daños estructurales tras los ataques, sino que interrumpe la continuidad del conocimiento sobre el enriquecimiento de uranio, un punto crítico para evitar la proliferación de armas de destrucción masiva. Esta falta de monitoreo rompe con los protocolos de salvaguardias establecidos en tratados internacionales.

Para México, esta crisis en Medio Oriente no es un tema menor. Como nación impulsora del Tratado de Tlatelolco y referente histórico en la lucha por el desarme nuclear, la diplomacia mexicana ha mantenido una postura firme en favor de que todos los programas nucleares se sometan al escrutinio del OIEA. La inestabilidad en la región y el riesgo de un accidente radiológico o una escalada armamentista contravienen los principios de seguridad colectiva que México defiende en foros como las Naciones Unidas.

El escenario actual coloca al mundo en una posición vulnerable, donde la falta de datos técnicos podría derivar en decisiones políticas basadas en suposiciones. El organismo internacional insiste en que la única vía para reducir la tensión es el restablecimiento inmediato de los mecanismos de verificación y el diálogo transparente por parte de Teherán.