Durante años, el último tramo de la transformación digital en las organizaciones ha estado plagado de manuales en formato PDF olvidados y guías de capacitación que nadie consulta. A pesar de que las empresas invierten millones de pesos en software sofisticado como SAP o Salesforce, los empleados suelen enfrentar grandes dificultades para navegar por estas interfaces complejas. Hoy, con la llegada de la era de la inteligencia artificial agentica, las compañías enfrentan un desafío doble: deben enseñar a su personal a colaborar con la IA y, al mismo tiempo, entrenar a los propios agentes de IA para navegar por los laberínticos sistemas empresariales modernos.
Bajo esta premisa, Guidde, una prometedora startup de origen israelí que surgió durante los años de la pandemia de COVID-19, anunció este miércoles el cierre de una ronda de financiamiento Serie B por 50 millones de dólares. La inversión, liderada por PSG Equity, llega para abordar precisamente esta crisis de infraestructura del conocimiento en el sector corporativo.
La innovación central de Guidde radica en alejarse de los métodos tradicionales. En lugar de alimentar a un modelo de IA con manuales estáticos que no reflejan la realidad operativa, la plataforma proporciona lo que denominan "Video Ground Truth" (Video de Verdad Fundamental). Se trata de un flujo de datos de alta fidelidad capturado directamente de expertos humanos mientras realizan tareas complejas en sus pantallas, como procesar una factura o generar un ticket de soporte.
Este enfoque de aprendizaje por imitación visual está ganando terreno rápidamente en la industria tecnológica. Recientemente, otras empresas como Standard Intelligence también han captado la atención del sector al demostrar cómo los modelos pueden aprender flujos de trabajo tanto en entornos físicos como digitales mediante la observación de capturas de pantalla y tutoriales en video.
Para el ecosistema empresarial, este movimiento representa un cambio de paradigma: la documentación técnica ya no es vista como un subproducto pasivo del trabajo, sino como la telemetría crítica necesaria para entrenar a la próxima generación de agentes digitales autónomos. En un mercado como el mexicano, donde la eficiencia operativa y la adopción de herramientas digitales son prioridades estratégicas, el uso de videos expertos para cerrar la brecha entre el software y el usuario final podría redefinir la productividad en los próximos años.


