El Abierto Mexicano de Tenis (AMT) no solo es el evento deportivo de mayor relevancia en el puerto de Acapulco, sino que se ha posicionado como una de las paradas más codiciadas dentro del circuito profesional de la ATP. Ante la recurrente interrogante sobre qué tan complejo resulta convencer a las máximas figuras del deporte blanco para participar en el certamen guerrerense, Álvaro Falla, director del torneo, ofreció una perspectiva que resalta el prestigio acumulado por el evento a lo largo de tres décadas.

Para Falla, la respuesta es contundente: el AMT posee un magnetismo propio que facilita las negociaciones con los jugadores y sus cuerpos técnicos. No se trata únicamente de la bolsa de premios o de los puntos que otorga su categoría ATP 500, sino de la experiencia integral que ofrece México como anfitrión. El directivo subrayó que el torneo es sumamente atractivo para los jugadores, quienes ya ven en Acapulco un compromiso ineludible en su calendario anual.

La hospitalidad mexicana, la calidad de la infraestructura en recintos como la Arena GNP Seguros y el cálido recibimiento de la afición local son elementos diferenciadores que pesan al momento de elegir dónde competir. Según el directivo, los tenistas de élite valoran la posibilidad de competir al más alto nivel en un entorno que combina profesionalismo extremo con un ambiente relajado y paradisíaco. Esta combinación ha permitido que figuras de la talla de Rafael Nadal, Alexander Zverev o Carlos Alcaraz hayan considerado a México como una plaza fundamental para sus temporadas.

Además, la gestión de Falla ha enfatizado que la organización trabaja durante todo el año para mantener y elevar estos estándares de excelencia. La logística detallada, la atención personalizada a los atletas y la calidez del equipo organizador son piezas clave para que las estrellas del tenis mundial prefieran el calor de Acapulco por encima de otros torneos que se celebran simultáneamente en diversas partes del mundo.

En conclusión, el Abierto Mexicano de Tenis se mantiene como una de las joyas de la corona para el deporte en nuestro país. Las declaraciones de su director reafirman que, lejos de ser una tarea ardua, atraer talento de primer nivel es el resultado de un trabajo constante que ha convertido a México en un referente indiscutible del tenis mundial, garantizando un espectáculo de calidad internacional para los seguidores mexicanos.