La inversion requiere certeza jurídica y reglas estables para detonar el crecimiento económico en México, según advirtió la Asociación de Bancos de México (ABM). El sector financiero confirmó que cuenta con capital disponible para proyectos productivos, pero la falta de seguridad y predictibilidad mantiene frenados los flujos de capital necesarios. El mensaje es contundente: la banca tiene la liquidez, pero el entorno actual impide que los recursos lleguen a donde más se necesitan.

Emilio Romano, presidente de la ABM, señaló que la confianza no se decreta, sino que se gana día tras día con esfuerzo. Mientras el gobierno federal afirma estar trabajando en los precursores necesarios para atraer capitales, los banqueros sostienen que la protección y la seguridad son los únicos elementos que permitirán que el crédito se transforme en desarrollo real para las empresas mexicanas. Hasta el momento, el avance se reporta como un proceso gradual que aún no alcanza su punto de ebullición. (Lee también: Así es como las ofertas Walmart Martes de Frescura impactan tu ahorro hoy.)

Para el ciudadano en México, esta situación se traduce directamente en la creación de empleos y en la estabilidad de los servicios financieros. Si la banca no percibe condiciones seguras para prestar, los proyectos de infraestructura y emprendimiento se estancan, limitando las oportunidades de mejora salarial en un entorno de crecimiento económico marginal que ha marcado los últimos reportes financieros del país. Sin una base sólida de inversión privada, el consumo interno también corre el riesgo de enfriarse en el mediano plazo. (Lee también: 5 razones por las que Jim Farley cree que BYD no superará a la Ranger.)

El panorama no es exclusivo de México, ya que en España y el resto de Latinoamérica, la predictibilidad regulatoria es el factor decisivo para los inversionistas internacionales. Una falta de garantías en el mercado mexicano podría provocar un desplazamiento de capitales hacia economías regionales con marcos legales más sólidos, afectando la competitividad de toda la zona frente a mercados emergentes. La competencia por atraer recursos es global y cualquier signo de inestabilidad institucional es castigado de inmediato por los fondos de inversión extranjeros. (Lee también: Así es como las afores mantienen un crecimiento del 105% en sus plusvalías.)

Lo que sigue ahora es observar si los esfuerzos gubernamentales para mejorar la seguridad rinden frutos en el corto plazo. Fuentes del sector bancario indican que están listos para abrir la llave del crédito, pero el compromiso real de las autoridades para garantizar el estado de derecho sigue bajo la lupa de los comités de riesgo nacionales e internacionales. El sector financiero se mantiene en guardia, esperando señales claras antes de comprometer mayores volúmenes de capital en proyectos de largo aliento.