dentro prision: La vida dentro de prision en el penal de Barrientos, Estado de México, se transforma cada 8 de marzo cuando 500 mujeres inician los preparativos para conmemorar el Día Internacional de la Mujer. Esta fecha representa el único momento del año en el que la población femenina privada de la libertad logra romper el estigma social y ser escuchada de forma directa por las autoridades y la sociedad civil.

En México existen actualmente 16,000 mujeres en centros penitenciarios, quienes enfrentan condiciones de abandono y falta de recursos básicos. El penal de Barrientos se ha convertido en un epicentro de resistencia donde las internas organizan actividades para visibilizar sus procesos legales y las constantes violaciones a sus derechos humanos fundamentales que ocurren en el sistema judicial.

Esta situación no es exclusiva del Estado de México, pues refleja la crisis de género en los sistemas carcelarios de toda Latinoamérica y España, donde las mujeres suelen recibir menos visitas y apoyo económico que los varones. La relevancia de este evento radica en la posibilidad de generar protocolos de reinserción social que realmente contemplen la perspectiva de género en toda la región.

Hasta el momento se ha confirmado la realización de diversos talleres y actos simbólicos para el próximo 8 de marzo en las instalaciones del penal. Queda pendiente por confirmar si la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México emitirá nuevas recomendaciones tras las protestas pacíficas y las peticiones que se esperan durante la jornada de actividades.

El impacto político de estas movilizaciones intramuros presiona a la Secretaría de Seguridad para revisar las condiciones de hacinamiento y salud de las internas en la entidad. El seguimiento de estas demandas determinará si la visibilidad del 8M se traduce en cambios estructurales permanentes en el sistema penal o si queda solo en una fecha simbólica de desahogo emocional.