A escasos días de que arranquen formalmente las mesas de diálogo con la Alianza de Productores de Cine y Televisión (AMPTP), el Sindicato de Guionistas de Estados Unidos (WGA) pulls back y deja al descubierto la fragilidad de su sistema de seguridad social. En un comunicado conjunto emitido por las ramas Este y Oeste del gremio, se informó a los miembros que los fondos destinados a salud y pensiones enfrentan un panorama financiero sumamente complejo, confirmando los temores que circulaban en la industria desde hace meses.

El inicio de las negociaciones, programado para el 16 de marzo, se llevará a cabo bajo una atmósfera de alta tensión. Para el público en México, es relevante señalar que el WGA representa a los creativos detrás de las series y películas más exitosas de Hollywood, mientras que la AMPTP es el organismo que agrupa a gigantes como Disney, Netflix, Warner Bros. Discovery y Paramount. Lo que se decida en estas reuniones impactará directamente en la estabilidad laboral de miles de trabajadores, incluyendo a la comunidad de creativos mexicanos que colaboran en producciones de escala internacional.

Lo que resulta novedoso hoy es la decisión del sindicato de transparentar estas cifras críticas justo antes de sentarse a la mesa con los estudios. A diferencia de reportes previos que solo sugerían inestabilidad, el nuevo memo oficializa que los rendimientos de los fondos no han sido los esperados. Esta revelación se interpreta como una movida estratégica para justificar demandas más agresivas en cuanto a contribuciones patronales y pagos residuales por streaming.

Sin embargo, aún queda por confirmar cuál será la postura oficial de la AMPTP ante este escenario de déficit. Los estudios suelen argumentar la necesidad de austeridad en la era post-pandemia, mientras que los guionistas sostienen que sin fondos de salud y retiro sólidos, la profesión se vuelve insostenible. La gran incógnita es si las productoras aceptarán incrementar sus aportaciones para rescatar estos planes sociales.

Este seguimiento de la noticia pone en evidencia que el hecho de que el sindicato 'pulls back' la cortina de sus finanzas no es solo un acto de transparencia, sino una señal de alerta para toda la industria cinematográfica. De no alcanzarse un acuerdo satisfactorio en las próximas semanas, la sombra de un paro de labores volvería a cernirse sobre Hollywood, afectando el calendario de estrenos y producciones a nivel global.