En un avance significativo para el combate a la delincuencia organizada en la periferia de la Ciudad de México, la Fiscalía General de Justicia (FGJ) capitalina logró la vinculación a proceso de Arturo Ángel “N”, conocido como “El Ayala”, y Juan “N”, alias “El Seven”. Ambos son señalados como integrantes clave de una célula delictiva vinculada al cártel de La Familia Michoacana con operaciones en la alcaldía Tláhuac.

Tras el análisis de las pruebas presentadas por el Ministerio Público, un juez de control determinó que existían elementos suficientes para procesar a los imputados por el delito de asociación delictuosa agravada. Como medida cautelar, se ratificó la prisión preventiva, por lo que ambos sujetos permanecerán internos en un centro penitenciario de la capital mientras se desarrolla el proceso judicial. Asimismo, la autoridad fijó un plazo de cuatro meses para el cierre de la investigación complementaria.

Los hechos que originaron esta indagatoria se remontan al pasado 10 de febrero de 2025, cuando se registró un ataque armado en el barrio San Miguel, dentro del pueblo de San Andrés Mixquic. En dicho evento violento, cinco personas perdieron la vida y un joven resultó herido por impactos de arma de fuego, lo que desató una movilización policial y una investigación exhaustiva por parte de las autoridades locales.

De acuerdo con las líneas de investigación de la FGJCDMX, Arturo Ángel “N”, alias “El Ayala”, no solo desempeñaba funciones operativas, sino que es identificado como el presunto líder de esta célula criminal. Su influencia se extendía más allá de Mixquic, pues se le relaciona con la comisión de diversos homicidios y actos de violencia en otras zonas de la alcaldía, particularmente en el pueblo de San Antonio Tecómitl.

Este operativo y el posterior proceso legal representan un golpe a la estructura de La Familia Michoacana en el suroriente de la Ciudad de México, una zona que ha visto un incremento en las disputas territoriales entre grupos delictivos. La detención de estos objetivos prioritarios busca pacificar las comunidades de Tláhuac y enviar un mensaje de cero impunidad ante delitos de alto impacto como el homicidio doloso y la asociación delictiva.