La Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) esclareció los trágicos hechos ocurridos la madrugada del pasado 14 de febrero en el exterior del bar "Sala de Despecho". En una conferencia de prensa encabezada por las autoridades estatales, se informó que las víctimas del ataque armado fueron blanco de una "confusión fatal" por parte de un grupo operativo del crimen organizado.
Idamis Pastor Betancourt, fiscal del estado, detalló que las investigaciones determinaron que el atentado no estaba dirigido contra las personas que resultaron muertas o heridas. Según el reporte oficial, los agresores tenían como objetivo a otros sujetos, pero el vehículo en el que viajaban las víctimas —una camioneta color blanco— coincidía con las características del automóvil que los sicarios buscaban aquella noche.
Jorge Alfredo Mena, coordinador especializado en investigación de homicidios dolosos de la fiscalía, precisó que el error de los atacantes se debió a una combinación de factores: la similitud del vehículo y el hecho de que el grupo de personas salió del establecimiento justo en el momento en que los agresores esperaban a su blanco real. "Se determinó que el objetivo del ataque era una persona distinta y que los agresores dispararon debido a las características similares del vehículo y al flujo de salida del bar", señaló el funcionario.
Las autoridades identificaron a los responsables materiales como integrantes de "La Barredora", una célula delictiva vinculada directamente al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Por su parte, el secretario de Seguridad Ciudadana de Puebla, Francisco Sánchez González, reveló que el ataque fue planeado con al menos un mes de anticipación, lo que subraya el nivel de organización del grupo criminal, a pesar del error en la ejecución.
El incidente, que empañó las festividades del Día de San Valentín en la capital poblana, dejó un saldo de tres personas fallecidas, entre ellas Gisele Ortiz, y cuatro lesionados. Hasta el momento, la Secretaría de Seguridad Ciudadana ha reportado la detención de cuatro individuos presuntamente relacionados con la agresión. Este suceso se suma a una racha de violencia en la entidad que ha puesto bajo la lupa la operación de cárteles nacionales en la zona metropolitana de Puebla.



